El Vitória de Setúbal de Portugual rescindió el contrato con el atacante Mirko Antonucci después de advertirle en reiteradas ocasiones sobre la vida que lleva fuera de los terrenos de juego. Pese a su buen rendimiento dentro del campo, el club luso decidió cortar unilateralmente el contrato del futbolista después de considerar que compartía ‘imágenes subidas de tono’.
“El jugador tiene que ser jugador del Vitória de Setúbal 24 horas al día, por respeto al club, a los aficionados y a lo que representa. Mirko Antonucci ya no es un jugador en Vitória. Se le comunicó a su club local, Roma, que el préstamo termina ahora y que ya no contamos con el jugador, sobre todo por respeto a los fanáticos y la historia del club y para todos quienes trabajan día a día para representar a este equipo con la mayor responsabilidad y dignidad”, señaló el club mediante un comunicado.
Por su parte, el futbolista, arrepentido y tras prometer que dejará al margen su vida social, había pedido disculpas por la misma vía un día antes de ser marginado: “Este mensaje es para decir que soy plenamente consciente de los errores que he cometido. Me gustaría pedir disculpas a todos los que se han sentido ofendidos”, dijo.

