El medio inglés The Guardian informó que más de 6.500 trabajadores migrantes han perdido la vida en Catar desde 2010, momento en que el país fue designado sede del Mundial de fútbol de 2022 y puso en marcha la construcción de grandes infraestructuras y estadios de cara a la cita internacional.
El rotativo inglés informó que la cifra corresponde a personas de India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka, según fuentes gubernamentales. Esto significa que un promedio de 12 trabajadores inmigrantes murieron cada semana desde diciembre 2010, cuando Catar fue elegida anfitriona del Mundial.
En los últimos 10 años, Catar se involucró en un proyecto de construcción sin precedentes, en gran parte como preparación para el torneo de fútbol de 2022. Además de siete nuevos estadios, se han completado o están en marcha decenas de proyectos importantes, incluido un nuevo aeropuerto, carreteras , sistemas de transporte público, hoteles e incluso una nueva ciudad, en la que se celebrará la final del Mundial.
Según Nick McGeehan, director de FairSquare Projects, si bien los registros de defunción no están clasificados por ocupación o lugar de trabajo, es probable que muchos trabajadores que murieron estuvieran empleados en estos proyectos de infraestructura de la Copa del Mundo. “Una proporción muy significativa de los trabajadores migrantes que han muerto desde 2011 solo estaban en el país porque Qatar ganó el derecho a ser sede de la Copa del Mundo”, afirmó.

