El mago Chicaiza trabaja en un truco: recuperar su mejor nivel

Liga Deportiva Universitaria rompió el mercado de fichajes del 2019 cuando fichó al mejor jugador del campeonato del año pasado: Andrés Chicaiza. El otavaleño deslumbró en los 42 compromisos que jugó en el Delfín de Manta, en donde marcó 15 goles. La ‘U’ adquirió sus derechos deportivos en 1,2 millones de dólares y un contrato hasta el 2023.

Pablo Repetto, entrenador de los albos, no fue quien solicitó el fichaje de Chicaiza, ya que fue un capricho netamente dirigencial. El futbolista nunca logró consagrarse en el once inicial de los universitarios, siempre estuvo a la espera de ingresar en los últimos minutos en reemplazo de Jhojan Julio, amo y dueño de la posición de enganche.

Chicaiza cerró mal el 2019: se hizo expulsar en la final frente al Delfín y terminó de romper cualquier mínima relación que existió con el cuerpo técnico. El club albo decidió cederlo a préstamo a Universidad Católica, donde fue suplente durante toda la temporada 2020. Y, para no romper la tradición, lanzó unos dardos al cuerpo técnico comandado por Santiago Escobar aludiendo que en el último cotejo de la temporada se habría llegado a un acuerdo para empatar ante Barcelona SC en beneficio de ambos.

La ‘Chatoleí’ decidió no comprar sus derechos deportivos y Chicaiza quedó varado sin propuestas. Finalmente, el “Mago” tuvo sondeos para juga en el fútbol turco, pero decidió fichar por el Deportivo Cuenca. En sus primeros cinco partidos en el cuadro azuayo, el jugador de 28 años ha vuelto a demostrar tintes de su calidad técnica, tal y como lo hizo en el Delfín.

El mediocampista ofensivo encajó a la medida en el tridente ofensivo del Deportivo Cuenca, junto a Diego Dorregaray y Lucas Mancinelli. Pases filtrados, juego dinámico, inteligencia, precisión, remates y una que otra genialidad son algunas de las jugadas que ha mostrado el nuevo ’10’ del equipo de Guillermo Duró.

La confianza ha vuelto. En el último compromiso frente al Orense Sporting Club, Chicaiza se dio el lujo de ‘asistir’ en un penal a Diego Dorregaray para darle el triunfo sobre el equipo machaleño. El verdadero inventor de este lanzamiento fue Rik Coppens, un delantero belga de los años sesenta que se iba a convertir en el creador del penal indirecto, imitado por muchos, pero conseguido con éxito sólo por unos privilegiados: Johan Cruyff y Jesper Olsen en el Ajax; Lionel Messi y Luis Suárez en el FC Barcelona; Sherman Cárdenas y Hernán Barcos en LDU y ahora Chicaiza con Dorregaray.

El ‘Mago’ quiere volver a hacer sus trucos y posicionar al ‘Expreso’ en la lucha por ir a las copas internacionales.