Primero fue el Santos en Brasil. Luego fue la goleada al The Strongest en Guayaquil. Y ahora, derrotaron por primera vez a Boca Juniors. Sí, Barcelona Sporting Club es un equipo que se sabe de memoria las materias de la Copa Libertadores y está imparable. A continuación, las cinco razones del éxito del cuadro amarillo en el certamen internacional.
La mejor versión del ‘Kitu’ Díaz
Cuando Damián Díaz llegó a Ecuador en 2011 llamó la atención desde sus primera participaciones. Hoy en día es difícil encontrar un ’10’ nato: que distribuya el esférico, que tenga remate de media distancia, que se convierta en el director de orquesta. El ‘Kitu’ cumplía con esos requisitos y más. El ’10’ de Barcelona es un jugador picante, con atrevimiento, que se peleaba con sus adversarios, pero con una pizca de inmadurez.

Pasamos de ver a un jugador que discutía con todos y hasta que escupía rivales, a un futbolista íntegro. Goleador, líder, que contagia confianza, que alienta a sus compañeros y, que de vez en cuando, tira caños. Encajó perfecto en el esquema de Fabián Bustos, hace dupla con el delantero de turno y maneja el compás con sus laterales. ¿El mejor 10 de la historia de BSC?
Garcés en modo ‘killer’
Carlos Garcés está acostumbrado a la resiliencia y a superar críticas. En 2013, fue el flamante fichaje de Liga Deportiva Universitaria, pero su rendimiento no estuvo por debajo de lo mínimamente esperado. Deambuló por varios equipos hasta que agarró firmeza en el ascenso de México. En 2017 aterrizó en el Delfín de Manta y solo hablaron sus números: máximo goleador histórico del club, capitán, campeón y seleccionado nacional.

Su deseo era jugar en un grande del astillero y su naufragio fue a parar en Barcelona SC. Garcés no la tuvo fácil: llegó a un equipo campeón, arribó como el ‘9’ estelar tras las salidas de Jonatan Álvez y Cristian Colmán y tendría competencia con Gonzalo Mastriani. Pero nada de eso atemorizó al artillero canario. Gol en Brasil al Santos, gol al The Strongest y gol del triunfo ante Boca Juniors. Si la racha continúa, incluso, podría tener una segunda oportunidad en el extranjero y ni BSC lo podría retener.
Esta sí es la ‘Cortina de Hierro’
Cero goles en contra. Hasta el momento, no se ha podido visualizar que Javier Burrai agarre el esférico dentro de su portería. Y es que esto es un mérito colectivo, con mención de honor a la solidez defensiva. La lesión de Darío Aimar tuvo una solución efectiva: Luis Léon. El exzaguero de Independiente del Valle se acopló al ritmo amarillo, bajo el manto de Williams Riveros. El defensa paraguayo es incansable, aguerrido, temperamental, con buen anticipo y exquisito juego aéreo.

La defensa se complementa con las balas Byron Castillo y Mario Pineida. El lateral derecho, exonerado de sus supuestos problemas legales por su identidad, es el pack completo de un carrilero: velocidad, regate, cierres defensivos, apertura de juego, asistidor y medidor de tiempos. Por el costado izquierdo hay un jugador más experimentado, que trepa lo necesario y, cuando se suma al ataque, es peligro asegurado.
Jugosa plantilla
Barcelona Sporting Club le atinó a sus refuerzos para la temporada 2021. Si bien se desprendió de jugadores pertinentes que consiguieron el título el año pasado (Álvez, Fidel Martínez, José Angulo) y no tan pertinentes (Jefferson Orejuela, Bryan Rivera, Gustavo Vallecilla), el plantel se reforzó acorde a lo necesitado. Contrató un zaguero experimentado, listo para su revancha tras su irregular paso en México: León. Un lateral de exitosas campañas en el medio local que ayude a la competencia interna de la plantilla: Leonel Quiñónez.

Variantes ofensivas en la creación del juego: Serio López, Gabriel Cortez, Michael Hoyos. Pero no solo eso, mantuvo a su columna vertebral de las últimas temporadas: Javier Burrai, Riveros, Díaz, Oyola y Emanuel Martínez. Este equipazo se complementa con el ‘killer’ Garcés y Gonzalo Mastriani que, de a poco, va ganando espacio.
Bustos, el dueño de la razón
Fabián Bustos llegó al club tras el histórico título conseguido con el Delfín de Manta en 2019. El año pasado tuvo un colosal arranque en la Copa: se convirtió en el primer equipo que avanzó las tres fases previas hasta llegar a la fase de grupos. Sin embargo, el club sintió la salida de Fidel Martínez y tardó la nueva adaptación del club. Bustos se encargó de que los líderes comanden un barco que ganaba con fútbol y, la mayoría de veces, con la tan reconocida garra torera.

Bustos no se complica a la hora de tomar decisiones. El mejor ejemplo es el mercado de fichajes: pide a la directiva contratar jugadores a los que ya dirigió o que ya están acostumbrados al medio local. No hay fórmula secreta. Pero el equilibrio de Bustos parece ser, a priori, el arma secreta de un equipo que no le tiemblan las piernas a la hora de enfrentar a gigantes del continente. Ahora, los rivales empiezan a ver con miedo al titán amarillo.

