Los cinco pecados de Independiente del Valle que lo dejaron fuera de la Copa Libertadores

Una vez más queda la sensación de que se pudo llegar más lejos. El año pasado, Independiente del Valle quedó eliminado de la Copa Libertadores en los octavos de final frente al Nacional de Uruguay tras una emocionante tanda de penales. Los ‘Rayados’ hicieron una gran fase de grupos, incluida una goleada histórica 5-0 al Flamengo.

Sin embargo, este año, el recorrido fue más efímero. Los ‘Rayados’ pisaron fuerte en las rondas previas tras eliminar a la Unión Española de Chile y al Gremio de Brasil. Pero la travesía llegó hasta la quinta jornada de la fase de grupos, tras la caída de este martes 18 de mayo 3-2 ante el Universitario de Perú.

Independiente del Valle y Universitario se quedaron con 4 puntos fuera de Libertadores y buscarán en la fecha final obtener el cupo a la Sudamericana. Palmeiras, líder con 12, y Defensa y Justicia, que sumó 8 al ganar precisamente en Brasil, obtuvieron los dos pasajes a octavos de final. A continuación, los cinco pecados que dejaron fuera a IDV de la máxima competencia internacional de clubes.

Improductiva posesión de balón

Desde hace algunas temporadas, Independiente del Valle adoptó una nueva forma de buscar protagonismo durante los partidos. La tónica se ha mantenido tanto a nivel local como internacional. Los ‘Rayados’ han conseguido desarrollar un equipo con un estilo de juego muy definido y reconocible, basado en el juego de posición, entendiendo este como la generación y ocupación de los espacios, con una clara orientación ofensiva de progresar en el juego. Paiva, además, busca que su equipo no sea previsible, para lo cual propone distintas estructuras en función de las diferentes fases del juego.

Entonces, ¿Cuál es el problema? El exceso de posesión improductiva. Independiente del Valle dobla a sus rivales en la cantidad y efectividad de pases. Pero, IDV se acostumbró a ser un equipo horizontal y con poca profundidad. Los contrincantes, sobre  todo internacionales, estudiaron a precisión su modelo y no les costó hacer daño a los sangolquileños. Los adversarios cerraron los espacios y apostaron por un juego verticalizado y apuñalar la zaga ecuatoriana.

Escasos remates al arco

En el arranque de la fase de grupos, Independiente del Valle recibió a Defensa y Justicia en el estadio Rodrigo Paz Delgado. Si bien, el partido quedó igualado 1-1, los ‘Rayados’ se empacharon de tanta posesión de balón sin efectividad. A lo largo de los 90 minutos, IDV disparó en 27 ocasiones, pero apenas 7 llegaron al arco (26%). ¿Más? De los 7 remates, uno fue gol (14%).

La historia se repitió con Palmeiras en Quito. Independiente del Valle remató en 21 ocasiones, pero apenas 3 llegaron al arco (14%) y no marcó ningún gol. Además, no generó ninguna gran oportunidad de peligro. Sus laterales levantaron 32 centros al área y tampoco hizo daño a la zaga brasileña. Eso sí, triplicó en la efectividad de pases (577 a 185) …

Falencias defensivas

El año pasado, Independiente del Valle fue el equipo que más goles marcó en el torneo local (62), pero de los que más tantos recibió (43). Fue la pequeña deuda que dejó pendiente el entrenador Miguel Ángel Ramírez. Para esta temporada, Renato Paiva apostó por un nuevo modelo defensivo con una estructura. El DT portugués incursionó la línea de 3 en la defensa para generar más peligro por las bandas con el uso de carrileros.

El nuevo sistema evidenció graves problemas en el sector defensivo. Paiva ha alternado la zaga con Anthony Landázuri, Richard Schunke, William Pacho y Luis Segovia. En los torneos internacionales, la ingenuidad y los errores no forzados se pagan caro. Palmeiras se despachó con 5 goles en Sao Paulo (pudieron ser más de 5) tras las constantes equivocaciones de un inexperimentado Pacho. No se corrigió a tiempo y lo mismo pasó en Perú: Universitario descargó 3 goles. La libertad de espacios, confusión en las marcas, desconexión entre compañeros, escasos relevos y exceso de confianza dejaron fuera a IDV de la Copa.

Modelo repetitivo

Moisés Ramírez le entrega la pelota a Pacho, Pacho se la da a Landázuri, Landázuri a Pellerano y Pellerano vuelve con Ramírez… Una fórmula muy europea: los mediocampistas se acercan a la defensa e intentan tomar es esférico para generar una salida limpia desde el fondo y crear superioridad. Cuando el equipo está sin posesión en su propio campo, los defensores achican hacia delante con el fin de estar cerca de los mediocampistas para quitarle espacio al rival.

Independiente del Valle imprimió su sello propio con su estilo de juego y transiciones tanto defensivas como ofensivas. Pero, en dos años de aplicación de este estilo, el modelo se vuelve reiterativo y muy predecible. Más de un equipo se atrevió a presionar en tres cuartos de cancha a IDV y la falta de ideas puso en escena la ya no tan precisa entrega de balón. Esto ocasionó que los rivales recuperen rápido la pelota en una zona de peligro. Quizá, el DT debe apostar por variantes en caso de que el rival adivine su intención.

‘Faravellismo’ y dependencia de Ortiz

La pareja conformada entre Lorenzo Faravelli y Cristian Ortiz es de lo mejor que hay en Sudamérica. Entre ambos suman 16 goles y 6 asistencias en la presente temporada. Reconocen sus movimientos y pueden actuar en función de eso. Organizan, progresar, dan profundidad y finalizan.

Paiva sobrecargó de responsabilidad a los argentinos en su esquema y no siempre dio resultado. Faravelli y Ortiz son los encargados de generar peligro y de la creatividad en las transiciones ofensivas, pero un equipo está compuesto de 11 jugadores. Y pasó lo evidente: los equipos también se dieron cuenta de eso y estaban obligados a sobre poblar sus zonas de movimiento para anular su participación. Paiva debe buscar alternativas para cuando esto suceda.