Las cinco razones del apretado triunfo de Brasil ante Ecuador en las eliminatorias

La selección ecuatoriana estuvo cerca de hacer historia. En el cierre de la séptima jornada de la eliminatorias, el combinado brasileño derrotó 2-0 a la Tricolor en Porto Alegre. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro demostró estar a la altura del mejor seleccionado de Sudamérica y, por poco, se lleva un empate en Brasil. A continuación, las cinco razones del apretadísimo triunfo de la ‘Canarinha’.

Faltó aguante en el segundo tiempo

El planteamiento fue claro: Ecuador fue hasta Brasil Plata aguantar lo que más se podía. La fórmula sirvió en el segundo con un orden casi impecable y minimizando el error en cada jugada en contra. Sin embargo, en partidos de esta envergadura no se pueden cometer ni los más mínimos errores. En el segundo tiempo, una desconcentración y una entrada tardía en el área sentenciaron una dolorosa, pero realista derrota en el torneo internacional.

Domínguez, se relajó en el complemento 

Alexander Domínguez demostró por qué es el arquero titular de la Selección pese a no tener regularidad en su equipo. En todo el partido, ‘Dida’ atajó cinco pelotas clave. Pero no se podía depender de una intachable noche del arquero. En la pelota más pertinente de la noche, Domínguez dejó escapar un remate que, a primera instancia, parecía atajable. El atacante Richarlison disparó casi sin ángulo y el golero ecuatoriano no cuidó su vertical y el esférico ingresó. Domínguez se reivindicó y le tapó un penal a Neymar. Sí, al mismísimo jugador del PSG en Brasil. Sin embargo, la alegría duró poco. El árbitro central se apoyó en el VAR y se determinó que se repita el disparo desde los 12 pasos porque Domínguez de adelantó. En el segundo intento, el astro decretó el 2-0.

Sin VARgüenzas

El arbitraje en Sudamérica es penoso. Niveles deplorables. En el cotejo entre Uruguay y Paraguay, los jueces del VAR fueron sancionados porque le anularon un gol legítimo a los charrúas. La polémica en el partido entre Brasil y Ecuador no podía faltar. En el final del cotejo, Ángelo Preciado llegó tarde a la marca y el árbitro Alexis Herrera decretó penal. El desaparecido Neymar fue al cobro y su remate fue un espejismo de su partido: tibio y débil, Domínguez atajó el remate, pero los encargados de impartir justicia decidieron que se repita el disparo porque supuestamente sacó los pies de la línea antes del disparo. En la repetición, pasó lo que todos querían: que Neymar anote para tapar una noche muy oscura.

La inexperiencia pasa factura

Ángelo Preciado no estuvo en su noche. El lateral derecho del Genk de Grecia intentó salir jugando durante todo el compromiso, pero los nervios se apoderaron del joven futbolista. Falló constantemente en las entregas y la pelota quedaba en poderío de los locales. Y hay más: erró una clara oportunidad de gol y cometió un penal. Pero no fue el único, Ecuador pareció que jugó con uno menos. Ayrton Preciado no asomó en los 70 minutos que estuvo en la cancha. No encaró, falló en sus pocos centros, no completó sus regates y no aportó en ofensiva.

Poco peso en el ataque y escasa posesión 

Gustavo Alfaro lo tuvo claro desde un inicio: Brasil era un desafío. Y nada más. El DT planteó un equipo defensivo con tres volantes de marca y un solitario delantero. Enner Valencia batalló lo que más pudo, pero por más buena intención del artillero, no alcanza ni para hacer cosquillas a los mejores zagueros del mundo. El segundo tiempo fue peor. Con un Brasil volcado al ataque, Valencia casi ni tocó la pelota. La Tricolor apenas tuvo el 33% de posesión del esférico, algo que, en los papeles, estaba presupuestado.