Ecuador se olvidó de atacar: 1 gol y escasos remates al arco en sus últimos tres partidos

Los números hablaban por sí solos: la selección ecuatoriana era la más goleadora en las primeras cuatro jornadas de las eliminatorias sudamericanas. Incluso, con sus 13 tantos, superaba a la poderosísima Brasil en el arranque del torneo continental. El túmulo de goles frente a Uruguay y el diluvio de festejos ante Colombia hicieron que la Tricolor se convierta en uno de los países más temidos.

Lo inmejorable fue que la ausencia de Enner Valencia en la tercera y cuarta fecha de las eliminatorias no se hizo sentir. Frente a Bolivia en La Paz, Ángel Mena, Béder Caicedo y Carlos Gruezo fueron los autores de los goles. Ante Colombia, Michael Estrada, Mena, Pervis Estupiñán, Xavier Arreaga, Robert Arboleda y Gonzalo Plata anotaron los tantos. El equipo de Gustavo Alfaro se mostró tan dinámico que, de los 9 goles, hubo ocho diferentes anotadores.

En siete meses todo cambió. En la séptima y octava jornada de las clasificatorias evidenció la falta de ritmo de varios jugadores ecuatorianos que no tuvieron actividad en sus clubes, pero que Alfaro apostó por hacerlos jugar. Más allá de las falencias defensivas, la visible escasez de dinamicidad y el pésimo estado físico de los jugadores, uno de los problemas que puso en estado crítico a la Selección fue la falta de generación de peligro.

Frente a Brasil, en el estadio José Pinheiro Borda, la selección ecuatoriana salió a no perder. Nunca tuvo la intención de ganar. Si bien esconderse todo el tiempo del monstruo brasileño puede rasgar un empate, es muy poco probable conseguir un resultado positivo con apenas el 34% de posesión de balón y pasar la mitad de veces que tu rival.

Lo preocupante está en la pobre generación de peligro que tuvo la tricolor en territorio brasileño: cero remates a puerta y apenas un disparo que se fue fuera. Además, no provocó grandes chances. Brasil remató 16 veces a lo largo de los 90 minutos. Frente a Perú se evidenció otro problema: Ecuador tuvo el 70% de la posesión de balón, remató 15 veces y apenas anotó un gol.

Esto demuestra que la selección ecuatoriana no es efectiva cuando tiene la pelota. El gol ante Perú llegó sobre el final del compromiso, tras una genialidad de Plata con Fidel Martínez. En el debut de la Copa América frente a Colombia, Alfaro decidió colocar a dos delanteros en punta: Valencia y Estrada.

El poco abastecimiento del mediocampo hizo que los dos arietes tuvieran muy pocas acciones de real peligro ante el arco defendido por David Ospina. Entre ambos jugadores sacaron apenas cuatro remates en el estadio Arena Pantanal, pero todos terminaron fuera del arco. La acción más clara de la Tricolor llegó desde un tiro libre ejecutado por Pervis Estupiñán que puso en aprietos al golero colombiano.

La paciencia se empieza a agotar y el termómetro marca cada vez una temperatura más alta. Las pobres presentaciones de Ecuador en sus últimos tres partidos empiezan a cuestionar la estrategia y las decisiones que ha tomado el entrenador Alfaro. Un gol y seis remates al arco en 270 minutos demuestra un problema que surge de la complicidad de la falta de actividad de los jugadores y las erróneas resoluciones del DT.