Paul Pogba, un musulmán practicante, decidió quitar de adelante suyo una pequeña botella de cerveza cuando se sentó a hablar con los medios de comunicación después de ser nombrado Man of de Match (“Jugador del Partido”) en la victoria de Les Blues por 1-0 en la primera jornada del Grupo F.
Es probable que el jugador del Manchester United, quien hizo una peregrinación religiosa a La Meca en 2018, se haya negado a respaldar a uno de los patrocinadores oficiales de la Eurocopa porque el alcohol no es acorde con sus prácticas religiosas.
El gesto de Pogba se dio horas después de que Cristiano Ronaldo retirara un par de botellas de Coca Cola que también estaban colocados en la mesa, aunque en su caso llamó a que se consumiera agua en vez de esa bebida. Ese gesto provocó la caída de las acciones de la refresquera y se calcula que las pérdidas llegaron a los 4 mil millones de dólares.
Tras este episodio protagonizado por el cinco veces ganador del Balón de Oro, desde la UEFA lo minimizaron al emitir una declaración en la que afirmaron que “todos tienen derecho a sus preferencias de bebida” y que todos tienen diferentes “gustos y necesidades”.

