David Farinango, el machaleño que encontró en la natación su tratamiento para el asma

No tiene cábalas. David Farinango, más que rendirse a algún ritual que lo ayude a ganar alguna competencia, se dedica a comer y tomar bebidas a la misma hora antes de lanzarse al agua en los torneos. Siempre trata de replicar la rutina previa a competir en todos los certámenes.

El ecuatoriano Farinango consiguió su cupo a los Juegos Olímpicos en la prueba de 10 kilómetros de aguas abiertas desarrollado en Portugal, el pasado domingo 20 de junio. El deportista aseguró su cupo tras ubicarse en el octavo puesto del Clasificatorio de Natación de Sétubal.

No lo podía creer. Apenas terminó la carrera recibió un boleto con su nombre que le daba la bienvenida a la máxima competencia mundial. Este ticket lo va a plastificar y lo pondrá en su cuarto para que todos lo vean. Para él, ese boleto fue como haber recibido ya una medalla.

Farinango participó en la prueba de maratón de 10 kilómetros en aguas abiertas, junto a otros 62 nadadores, entre los que estuvo su compatriota Esteban Enderica, quien no consiguió la clasificación. 

Con apenas 20 años, ha logrado marcar un precedente en la natación de la provincia de El Oro. El deportista tricolor se dio su primera ‘chapuzón’ a los seis años por un cuadro de asma. No fue fácil: sufría ataques cada uno o dos meses. Incluso, no podía caminar y hubo momentos extremos en donde su familia lo tenían que alimentar en la boca porque no podía ni alzar sus brazos.

“Los médicos me sugirieron que practique natación o karate como deportes que me ayudarían mucho para contrarrestar la enfermedad respiratoria y así fue. Hoy tengo 18 años y no me ha dado un ataque. Por eso estoy muy agradecido con la natación por salvarme la vida”, expresa el nadador.

Además, eligió la natación por una tradición familiar, especialmente entre sus primos, quienes decidieron aprender a nadar para evitar accidentes en la finca. “Empecé en la natación como un método de seguridad ya que un día con mis primos nos perdimos en la finca familiar, y al existir varios pozos profundos, pensaron que nos habíamos ahogado. Fue así que nos metieron a cursos vacacionales para aprender a nadar”, explica.

Farinango ingresó a la Federación Deportiva de El Oro y comenzó a nadar más seguido. Ya a los siete años empezó a competir en torneos nacionales de interclubes. Luego de cuatro años, su objetivo fue ingresar a la selección de Ecuador. Y lo logró.

Farinango, subcampeón del Sudamericano en Argentina, inició compitiendo competencias cortas, hasta que el entrenador argentino Iván Siaca, le anticipó que “no iba a ser muy alto”, por lo que debía optar por las pruebas de fondo.

Siendo el único deportista en su familia, David ha representado a la provincia y al país en diferentes torneos nacionales e internacionales, convirtiéndose en ejemplo para los más pequeños de su hogar y sobre todo ejemplo para los deportistas más chicos. Además, tiene en el nadador estadounidense Michael Phelps, a uno de sus grandes referentes.

Su pilar fundamental es su madre. Confiesa que nunca lo presionó para que se convierta en deportista profesional. Al contrario, lo motivaba para que asista a sus entrenamientos. Farinango tenía una jornada de locos: entrenaba de 4 a 6 de la mañana para luego asistir a clases.

El orense, quien tomó la decisión de dejar su ciudad natal para radicar en Cuenca desde noviembre de 2019, ingresar a la Universidad Católica de Cuenca (estudia Administración de Empresas) y entrenar en el Club Hermanos Enderica– se convirtió en el cuadragésimo primer ecuatoriano que accede a los Juegos Olímpicos.