Tadej Podacar va en moto y los demás en bici en el Tour de Francia

El español Joxean Fernández Matxin pasa desapercibido en la historia de Tadej Podacar. Está lejos de los reflectores del ciclismo a pesar de haber sido una de las personas más importantes en la carrera del esloveno. De hecho, fue él quien con su ojo clínico lo encontró entre un centenar de prospectos en una de esas carreras a las que asistían los jóvenes.

Este cazatalento ibérico tiene su fama en el mundo ciclístico, pero no entre los aficionados. Por eso ese día, hace ya cinco años, pudo pasar desapercibido sin poner nervioso al ‘Niño Prodigio’ del ciclismo, como llaman a Podacar

Fernández, con un pasado exitoso en clubes de la talla de mapei, lapre-merida y quickstep, tenía planeado llevar al esloveno al equipo belga. De hecho, justo después de la competencia telefoneó a Patrick Lefevere para pedir su vinculación inmediata al Quickstep.

Los dirigentes y directores técnicos soñaban con juntar a este prometedor talento con Remco Evenpoel. Pero aparecieron los petrodólares del UAE y el sueño se quebró. Por un instante se pensó que no llegaría lejos. Que el proceso pensado para formarlo y fortalecerlo quedaría en la nada.

Pero los árabes entendieron la jugada como una apuesta a largo plazo. Y sí que acertaron. En menos de dos años les dio su primera gran alegría. Pero el ciclismo hizo que Podacar y Fernández se volvieran a juntar. Ahora ambos trabajan en el UAE.

Tadej Pogacar nació en Komenda, Eslovenia. El 21 de septiembre de 1998 distante unos 20 kilómetros de la capital Liubliana. Se mostró en el ciclismo en el año 2018 corriendo para el equipo de la capital eslovena cuando participó en la carrera de la paz en república checa, competencia que ganó y en la que se llevó una de las etapas. Ese mismo año se atrevió a medirse con los ciclistas élite de su país en el campeonato esloveno de contrarreloj, en el que logró un segundo lugar comenzando a llamar la atención de propios y extraños.

En agosto de ese mismo año participó en el tour del porvenir, ganando la carrera y sucediendo en el trono a Egan Bernal quien se había alzado con la victoria el año anterior. En la carrera francesa reservada para ciclistas sub 23, Tadej exhibió su potencia y dejó sin respuestas a sus rivales.

En 2019 hace su debut con el UAE y aparece en el mapa World Tour. Pasó por competencias menores como la vuelta al Algarve en Portugal. En esa competencia se llevó una etapa y sorprendió a todo el planeta pedal ganando la clasificación general por encima de hombres como Wout Poels y Enric Mas.

La primera gran prueba, la que demostraría si estaba hecho para ir a una de las tres grandes como líder fue en La Vuelta a España. Fernández lo llevó para probar sus piernas y para que sirviera de gregario a Fabio Aru. Sin presiones y sin muchas aspiraciones por tratarse de sus primeros años en el ámbito Word Tour, sorprendió a los favoritos. A los pesos pesados como .

Estuvo en el pelotón junto a su equipo y en las ascensiones cortas no se apartó del cuarteto de favoritos. Hasta que llegó la etapa en Andorra y dejó salir toda su furia, luego de aventajar a Alejandro Valverde, Primoz Roglic y Miguel Ángel López, se fue a la caza de Nairo Quintana y lo dejó sin etapa en Cortals. Así llegó su primera en una grande.

El 2020 fue su año de consagración. Fue la temporada en la que se confirmó lo que decían de él, que era un ‘Niño Prodigio’. Llegó el Tour de Francia y sin ser favorito le arrebató el título a su compatriota Primoz Roglic en una contrarreloj final.

No solo eso, se quedó con todos los premios. Le arrebató el maillot de las pepas rojas de la montaña a Carapaz y fue además el mejor de los jóvenes. Tenía 21 años y apenas llevaba tres en el ciclismo de élite. Fue el gran campeón del Tour de Francia, campeón de la montaña, campeón de los jóvenes y ganador de 3 etapas.

Se vistió de amarillo con el maillot que siempre soñó desde que era niño y en este 2021 es el gran favorito a repetir esa proeza. Es líder de la general con una ventaja que para muchos es definitiva. Le lleva hasta 5 minutos a sus tres rivales directos, en los que se encuentra el ecuatoriano Richard Carapaz.

Podacar demostró en Francia que el talento pesa y que estar cobijado por un buen técnico es vital. Fue ganador de la primera contrarreloj de la edición 2021 y en la montaña se ha mostrado fuerte, permitiéndole mantener el Maillot amarillo y la ventaja sobre sus rivales.