Alexandra Escobar y su última chance de subir al podio olímpico

Si hay una palabra que definiera a Alexandra Escobar es resiliencia. La pesista ecuatoriana de 41 años volverá a unos Juegos Olímpicos por quinta vez. De la delegación de 48 deportistas, es la de mayor experiencia.

Su ciclo olímpico no fue sencillo. Sufrió uno de los golpes más duros y no precisamente en la plataforma de levantamiento de pesas. Su esposo Darío Betancourt falleció hace cuatro años, justo uno después de los Juegos de Río.

Escobar ya había prometido que después de Tokio 2021 será su retiro. Esta vez con una motivación extra. Quiere subir al podio y dedicarle una medalla a su esposo, que la alentará desde el cielo.

“Nunca había cargado un peso emocional tan grande, fue lo más duro que tuve que superar en más de 20 años de carrera”, cuenta la deportista esmeraldeña.

Recuperarse no fue sencillo, porque el impacto fue duro. Perdió masa muscular, fuerza en las piernas. El primer reto fue superar la pérdida de su esposo y el segundo fue recuperar la forma deportiva.

La pesista tiene medallas de todos los colores, tres diplomas olímpicos y la única que le falta es una presea de la máxima competencia.

Fue séptima en Atenas 2004, quinta en Pekín 2008 y cuarta en Río 2016. En Tokio busca más que el podio, quiere dedicarle el triunfo a su amado Darío.

Antes de su muerte habían hablado de que esta sería su última participación en los olímpicos. Que después buscaría otra actividad y mejor si se quedaba con una presea.

Esa fue su motivación. Superó la adversidad y fue de las más destacadas en los Panamericanos. Logró una presea de plata.