Paola Pérez superó la dificultad técnica por su estatura y sueña en sus terceros Juegos Olímpicos

La estatura ya no es más un impedimento. En los entrenamientos sobresale por ser la más pequeña entre los marchistas élite de Ecuador. La ambición ha crecido, junto con su talento y esfuerzo. El objetivo de Paola Pérez, marchista ecuatoriana d e31 años, es llegar entre las 10 mejores del mundo en los 20 kilómetros.

La deportista nacida el 21 de diciembre de 1989, llega a este nuevo ciclo olímpico con la ilusión de hacer historia. Motivada por su hermana Mónica, una atleta destacada en los 5,000 metros planos, Pérez practica la marcha desde que tenía 11 años. Ganó medalla de oro en los Juegos Nacionales Sub 20 en 2008 y medalla de bronce en los Sudamericanos Sub 23, en Colombia, en 2010. En mayores ganó el bronce en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.

Su actividad deportiva comenzó con un encanto especial por el fútbol; pero este solo sirvió para darse cuenta de que los movimientos y pasos de la marcha era su gran pasión. A la oriunda de Cuenca de 25 años la sedujo la marcha desde que empezó a ver competencias por televisión junto a su padre. Y como el progenitor, acabó rendida al poderío físico y mental exhibido por una leyenda nacional con la que comparte apellido.

“La caminata es una carrera muy técnica en su movimiento y muy bonita. De chica miraba mucho a Jefferson Pérez, y puede decirse que empecé a competir por él”, reveló sobre la influencia del campeón olímpico en su carrera deportiva. Pero no fue fácil. Durante su carrera como marchista, Pérez ha sido descalificada varias veces, debido a la falta de técnica en el deporte por su estatura (1,45m).

El desánimo fue tal que pensó en retirarse de las pistas en 2011. Sin embargo, supo reponerse ante las adversidades y ha ha tenido que trabajar muy duro para compensar su corta zancada con una buena técnica. En 2015 tuvo un giro inesperado en su vida: abandonó sus estudios universitarios para dedicarse de lleno al deporte, tras su clasificación a las segundas Olimpiadas en 2015.

Esta será la tercera experiencia olímpica para Pérez, quien ocupó el lugar 51 en los Juegos Londres 2012 y 24 en Río de Janeiro 2016. “Esta tercera clasificación ha sido la más dura por todo lo que está viviendo la humanidad, debido a la pandemia de la COVID-19 y por la muerte reciente de mi primer entrenador por más de 20 años, Luis Chocho”, señaló Pérez antes de emprender su viaje al país asiático.

Pérez, de 31 años, se ubicó en el segundo puesto de los 20 kilómetros disputados en la localidad ecuatoriana de Macas, con 1 hora, 30 minutos y 1 segundo; mientras la marca mínima para clasificarse es de 1 hora y 31 minutos. La tricolor se entrenó en Guayaquil antes de viajar a Tokio para acoplarse al clima de Sapporo, ciudad donde tendrá la prueba atlética.

Pero no solo eso. Pérez entrenó con una gorra con hielos en la cabeza, en el cuello y en las manos para que el calor no afecte.  La marchista, que competirá el próximo viernes 6 de agosto (02:30 de Ecuador) en los 20 kilómetros marcha, también aseguró que esta clasificación fue la que más le costó. Los motivos los resume en el “nivel de competencia” de sus rivales locales y la pandemia del Covid-19, que afectó al mundo entero.