Lionel Messi sigue todavía no lo puede creer. Ni él ni su familia asumen que no volverá a lucir la camiseta del FC Barcelona, que empezó a defender la temporada 2000-01 en el Infantil B y con la que ha jugado 836 partidos (778 oficiales y 58 amistosos) además de anotar 709 goles (672+37). El crack argentino estaba convencido de que iba a seguir vinculado a la entidad azulgrana, por lo menos, otros dos años más.
llegó procedente de Ibiza el pasado miércoles con la idea de rubricar el último contrato con el FC Barcelona. Tenía una enorme ilusión en que llegara ese momento, previsto para el jueves, especialmente después de ganar la Copa América con Argentina. Sin embargo, su sorpresa fue mayúscula cuando el presidente del Barça, Joan Laporta, le hizo saber a Jorge, su padre, que no podían inscribirlo en LaLiga por problemas estructurales y económicos.

Fue entonces cuando a Messi se le vino el mundo encima. Se hundió. Y sigue en estado de shock. Después de 21 años de relación con el FC Barcelona, el crack no podía creer que su etapa finalizara de una manera tan abrupta como inesperada.
Pero, ¿Qué pasó? ¿Quién es el culpable?
Con la intención de aclarar lo sucedido, el presidente Laporta llevó adelante una extensa conferencia de prensa. “Estoy aquí para explicar la situación con Messi. Antes que nada, quería decir que hemos recibido una herencia nefasta. Eso ha hecho que el club, la masa salarial, represente un 110% respecto a los ingresos del club. No tenemos margen salarial. Las normas de LaLiga pasan por un fair play financiero que marca unas limitaciones. No tenemos margen”, declaró apenas apareció por el atril del lugar.
El máximo directivo del Blaugrana reconoció que la entidad no tiene espacio salarial para adaptarse a las normativas de la entidad que regula el torneo. Advirtió que “los números parecían mejores” y que eso dejó al club con “una masa salarial tan por encima”.
Laporta fue claro en relación a la traba que impuso La Liga ante este fair play financiero: “No pudimos meter el primer contrato pactado con Leo Messi. Para tener este fair play el Barça tenía que hipotecar el club por medio siglo parte de los derechos audiovisuales del club. Y no estoy dispuesto a hacer eso para nadie”.
Laporta aclaró que el club tendrá 487 millones de euros de pérdida en este ejercicio financiero y graficó cómo es el tema del tope en los contratos: “Para que se hagan una idea, el límite salarial que podríamos afrontar es 4 a 1. Para tener 25 millones de salario, tenemos que liberar 100. Eso son muchos jugadores.
Mientras el máximo directivo daba detalles de lo sucedido con la Pulga puertas adentro y advertía sobre los problemas económicos, el ambiente se tensó repentinamente: Javier Tebas, presidente de La Liga, utilizó su cuenta de Twitter para enviarle un mensaje directo a Laporta.
“Hola Joan Laporta, sabes que la operación de CVC, no hipoteca los derechos de TV del Barcelona 50 años. Lo que hace es que los mismos tengan más valor para todos los clubes y así tú los puedas HIPOTECAR a tus BANCOS y resolver la gran deuda. Así lo entendías hace horas”, escribió la máxima autoridad del fútbol español.
Laporta, rápido de reflejos, le contestó: “Hola Javier, te diré que esto no lo interpretamos así. De hecho hubo unas conversaciones ayer entre nuestros altos ejecutivos y los que están dirigiendo esta operación y no nos han dado las respuestas que consideraríamos satisfactorias para estar a favor de esta operación que conlleva, como bien tu sabes y ya lo hemos hablado, cierto riesgos que no quiero asumir como presidente del Barca en beneficio y por el bien de la institución que presido”.
Más elementos sobre la mesa
Otro de los motivos por los que las negociaciones han entrado en barrena ha sido el no fichaje de Cristian Romero. El central del Atalanta, campeón de la Copa América con Argentina, era una petición expresa de Messi para reforzar la zona de la defensa y, al no concretarse, eso ha sido un pero muy grande para el argentino en relación con las negociaciones.

Uno de los mensajes que Leo Messi trasladó desde el primer día a la junta del FC Barcelona es que su continuidad dependía también del proyecto deportivo que tuviera el club, ya que él quería seguir ganando títulos. El Barça, con todos sus medios, se ha dedicado a poder hacer posible esa misión, pero se ha encontrado con una situación económica muy precaria que le ha puesto las cosas difíciles.

