Nacer con una parálisis braquial del miembro superior izquierdo no fue un impedimento para que Kiara Rodríguez brille a nivel mundial. En 2018, cinco preseas doradas colgaron de su cuello en campeonatos internacionales y fue por más. Su sonrisa es inconfundible. Sus ideas son claras y lo demuestra con su accionar.
No le asustó saber que eran sus primeras olimpiadas a los 18 años. En 2019 consiguió el cupo Paralímpico tras coronarse campeona mundial absoluta de salto largo. “El potencial de Kiara le ha abierto las puertas, pero es su actitud y constancia lo que la ha llevado a ser parte de la élite de este deporte. De seguro traerá muy buenos resultados en cuanto se reanuden las competencias”, recalca Bernardo Valdés, entrenador de la medallista de oro parapanamericana Lima 2019.
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Kiara nunca se imaginó ser una deportista de élite. Hasta ahora le causa asombro recordar cómo se dieron las cosas en un inicio. Cuenta que tal vez fue su delgada figura lo que aportó en su velocidad al correr y la hizo sobresalir durante la visita de un entrenador de la federación que fue a su colegio para descubrir talentos deportivos, y la seleccionó.
Al principio le daba vergüenza correr por la condición de su brazo. Poco a poco se fue acostumbrando y ahora asegura que lo hace con pasión y que no descarta la opción de dedicarse al deporte, aunque la idea de ser policía es otra alternativa que tiene en mente. La discapacidad se originó en el momento del parto, pues el doctor tomó muy fuerte del brazo para sacarla del vientre y le fracturó la clavícula.
Desde el cuarto día nacida hasta que cumplió dos años recibió terapias de rehabilitación física, y eso ayudó a que tenga movilidad en los dedos y la muñeca y pueda agarrar cosas livianas.
Igual que muchas chicas de su edad, la deportista con discapacidad física echa de menos reunirse los fines de semana con sus amigas, hacer pijamadas, bailar e ir al cine. Es así que Kiara y su mejor amiga de más de 10 años y también deportista con discapacidad, Seneida Rodríguez, idearon un plan para darse ánimos y adaptarse a esta nueva normalidad.
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Al vivir cerca, ambas definieron horarios y fechas para entrenar. Seneida iba a su casa durante la pandemia. Claro que primero debía desinfectarse bien, lavarse las manos y esperar el visto bueno de la mamá de Kiara. “Entrenábamos juntas. Ella practica lanzamiento de bala, por ende no corre. Entonces en la casa aproveché y la llevaba a correr, fue muy divertido”, señala la deportista.
No obstante, las responsabilidades de Kiara no se limitan a mantener un buen nivel deportivo. Esta guayaquileña cursó el último año de bachillerato en 2020 y las clases virtuales también la han mantuvieron ocupada, dividiendo su tiempo entre tareas, lecciones, proyectos y exposiciones.
Su sueño es viajar a Disney junto a su madre, Doña Narcisa. Mickey Mouse es su muñeco favorito. El viaje estaba planificado junto con su familia para el 2020, pero la pandemia trastocó los planes.
Rodríguez hizo historia en los Juegos Paralímpicos de Tokio, al conseguir una medalla de bronce en la prueba de salto largo femenino (T47). Rodríguez saltó una distancia de 5,63 metros, siendo superada únicamente por la neozelandesa Anna Grimaldi (oro) y la rusa Aleksandra Moguchaia. La deportista ecuatoriana rompió su récord personal y logró un nuevo récord sudamericano.
Esta es la tercera medalla para Ecuador en los Juegos Paralímpicos de Tokio, siendo la mejor participación de nuestro país en la historia de este evento multideportivo. Kiara Rodríguez participó en la categoría T47 de salto largo femenino, prueba para deportistas con una discapacidad física. Con apenas 18 años, Rodríguez ya es una de las mejores paratletas del mundo en esta prueba, por lo que aún tiene mucho por demostrar y mejorar en los próximos años.

