Un verdadero escándalo se dio en el Gran Premio de de Bélgica de Fórmula 1 donde las autoridades primero demoraron más de tres horas el inicio de la carrera por la lluvia y luego solo se dieron tres vueltas con el auto de seguridad y se terminó la carrera con bandera roja. Los diez primeros lograron la mitad del puntaje y Max Verstappen (Red Bull) fue el ganador porque partió primero luego de lograr la pole position.
Debido a las precipitaciones que cayeron en la zona del Bosque de las Ardenas, donde está el Autódromo de Spa-Francorchamps, que complicaron el estado de la pista, la carrera fue retrasada. Se llegó a dar una vuelta previa, pero luego los motores se apagaron.
Hubo muchas deliberaciones, y luego de más de tres horas la Dirección de Carrera, a cargo de Michael Massi, decidió que los autos salgan a la pista para cumplir con el reglamento y dar solo tres giros, el mínimo requerido por el reglamento.
Luego se puso la bandera roja y se terminó la acción en la pista. Los coches volvieron a los boxes y los protagonistas ubicaron sus autos en la calle externa y volvieron con sus equipos.
“Siento mucha pena por los fanáticos porque estuvieron allí todo el tiempo. Sabía que cuando nos sacaron a la pista el clima no iba a mejorar. Realmente no podías ver a un par de metros delante tuyo, tampoco podías ver las luces parpadeando del auto de adelante”, indicó Lewis Hamilton (Mercedes).

