Santiago Escobar es un señor. En todo el sentido de la palabra. De esos que ya no hay. Un señor que, cuando parecía que la palabra no valía nada en el fútbol, hizo revertir esa situación. Llegó bajo la ‘presión’ de levantar a un equipo que estuvo peleando el descenso tras la salida de Jorge Célico a las menores de la selección ecuatoriana.
El 2017 fue un año duro para la Universidad Católica. La ‘Chatoleí’ terminó en el noveno lugar de la tabla de posiciones acumulando y, en varias jornadas, coqueteó con el descenso. La llegada del uruguayo Gustavo Díaz no le hizo bien al cuadro capitalino, quien apenas dirigió nueve jornadas. La llegada de Escobar levantó en algo el rendimiento de los celestes y salvaron la categoría.
En 2018 recibió su primer golpe. A finales de año, el equipo quiteño tenía la gran oportunidad de clasificar a la Copa Libertadores 2019. Sin embargo, se topó con un rudo y molestoso Deportivo Cuenca en el estadio Olímpico Atahualpa. Los azuayos se tomaron el ‘Coloso’ y derrotaron 2-1 a los celestes. Esta derrota hizo que la UC termine en quinto lugar en la tabla acumulada y clasifique a la Copa Sudamericana.
Pero no todo fue malo. ‘Sachi’ explotó las condiciones técnicas de Jhon Jairo Cifuente, quien finalizó como goleador del torneo con 37 goles. Además, estableció la columna vertebral del equipo para los próximos años: Hernán Galíndez en el arco, la zaga conformada por Guillermo de los Santos, Yuber Mosquera y Andrés López y Facundo Martínez en la mitad de cancha.
Escobar recibió una propuesta del Atlético Nacional, equipo donde fue dos veces campeón como técnico, en 2005 y 2011. En el equipo verde debutó como futbolista profesional en la década del 80. “Me propusieron que me hiciera cargo. Les dije que tenía contrato con Católica hasta fin de año y que lo respetaría. Me propusieron regresar al club pero ya di mi palabra para renovar en Ecuador. No había nada firmado pero decidí respetar lo acordado”, señaló ‘Sachi’.
Escobar reiteró su compromiso con el club ecuatoriano y dejó claro que sus decisiones van más allá de lo económico: “El compromiso, la palabra y la seriedad están por encima de muchas situaciones, la felicidad no está en el dinero. Ser respetado y valorado no tiene precio y quiero hacer un nombre acá en Ecuador”.
El 2019 también tuvo episodios con altos y bajos. Universidad Católica fue uno de los mejores equipos en la primera ronda del ‘todos contra todos’, finalizando en el tercer lugar. Incluso, logró un resultado histórico: derrotó 5-1 a Liga Deportiva Universitaria en el estadio Rodrigo Paz Delgado, convirtiéndose en el primer equipo en marcarle una manita de goles a los albos en su estadio.
Sin embargo, frente a ese mismo rival quedó eliminado en los cuartos de final de los ‘Playoffs’. En el partido de ida, la UC se impuso 3-2 en Casa Blanca, pese a que en un momento del partido la diferencia era de tres goles. En la vuelta, a la Católica le faltó jerarquía y perdió 2-0 en el Olímpico Atahualpa. La ‘Chatoleí’ quedó fuera y clasificó a la Copa Sudamericana.
Ese año, Escobar también logró otro hito para la Universidad Católica. Por primera vez en la historia, el equipo quiteño avanzó a octavos de final de la Copa Sudamericana, tras dejar en el camino a Colo Colo en Chile y al Melgar de Perú con una goleada incluida de 6-0. Independiente de Avellaneda fue el encargado de eliminar al ‘Trencito Azul’, con apenas un gol de diferencia.
El 2020 fue, quizá, el mejor año para Escobar en la Universidad Católica. Luego de 40 años, el club celeste logró la tan ansiada clasificación a la Copa Libertadores, tras terminar cuarto en la tabla de posiciones acumulada del torneo con 51 puntos. En el torneo internacional logró avanzar una fase y quedó eliminado en segunda fase frente al Libertad de Paraguay.
El pasado fin de semana, la Universidad Católica quedó fuera de la pelea por la segunda etapa tras una inesperada derrota en condición de local frente a Mushuc Runa. Más inesperada fue la apresurada renuncia del DT colombiano, quien deja el cargo luego de cuatro años. En resumen, Escobar dirigió 136 partidos de la Serie A, con un 53% de efectividad (62 cotejos ganados, 30 empates y 44 derrotas).





