La pelotita está en la cancha de Jeremy Sarmiento

Pregunta seria: ¿ustedes creen que un técnico tan perezoso como Hernán Darío Gómez habría dado con Jeremy Sarmiento? La respuesta es no y 1000 veces no. Su inclusión y su presencia en la Selección es un gran mérito de Gustavo Alfaro, un entrenador que tiene bastantes errores y contradicciones. Pero, el ‘Lechuga’ tiene la gran virtud de trabajar mucho, de olfatear talento. Además, cuenta con la valentía y el arrojo de mandar a la cancha a futbolistas con gran capacidad, pero sobre todo: jóvenes de gran proyección.

 

Sarmiento tiene 19 años. Su historia se volvió viral en las últimas horas: sus padres Leonel y Katty Morantes se instalaron en Europa, hace casi dos décadas en búsqueda de un mejor porvenir. El seleccionado nació en Madrid, pero la familia se mudó al poco tiempo a Inglaterra, en donde él completó su formación académica y deportiva. Se hizo en el Charlton Athletic y después el fútbol lo llevó por las divisiones juveniles del Benfica. Ahora está en el Brighton inglés. Jugó por las selecciones juveniles de Inglaterra, pero Alfaro y el secretario técnico de la Selección, Gabriel Wainer,  se pusieron las pilas y lo convocaron para el equipo mayor.

Debutó con la Tri ante Bolivia, entrando al cambio y luego fue titular contra Venezuela,  jugando por detrás del punta Djorkaeff Reasco, el jueves pasado.  Será titular ante Chile, el martes 16 en Santiago, en una decisión que confirma dos cosas: primero, que al técnico Alfaro no le tiembla la mano en el momento de confiar en un novato. Y, segundo: que el futuro en Selección de Sarmiento solo depende de él: la pelotita está en su cancha.

 

 

Dicen en la concentración tricolor, que el buen Jeremy es tranquilo, relajado, que se ha acoplado al grupo  de buena manera.  El domingo, durante su bautizo, le tocó bailar y dar unas palabras a sus compañeros: “Estoy feliz de estar aquí y contento con la decisión que tomé”, dijo con su español con matices ingleses. “I know bailar (sé bailar) dijo antes de ensayar un paso de salsa choke que generó las delicias de sus compañeros.

Sarmiento es un jugador distinto, con una técnica depurada. Sus controles del balón son exactos, se perfila bien, tiene buena gambeta. A veces equivoca el último pase o retiene mucho el esférico, pero son detalles que se pueden ir puliendo. Pide siempre el balón, pese a tener 19 años. “Tuvimos problemas para contener a Jeremy Sarmiento”, dijo  el capitán de Venezuela, Tomás Rincón, un tipo que lleva años jugando en el fútbol italiano. Con esos elementos más lo que mira a diario en los entrenamientos y en la convivencia diaria, el técnico Alfaro le dio una nueva misión: ubicarse nuevamente detrás del punta-esta vez Michael Estrada-  en el partido de Ecuador ante Chile en Santiago.

“No me tiembla el pulso cuando tengo que dar espacio a un jugador joven”, sostuvo Alfaro en su última rueda de prensa. Tiene razón. El año pasado miró condiciones y confió ciegamente en Moisés Caicedo (19 años), que para ese entonces solo tenía 9 partidos en Primera. Lo hizo además con Gonzalo Plata (20)  y esta temporada con el gran Piero Hincapié (19). Sarmiento, el hombre que mezcla español con inglés (I know bailar) se encamina a convertirse en el cuarto Sub 23 inamovible de su plantilla, junto a los ya citados.  Dependerá de él seguir mostrando atrevimiento en cada acción, intensidad en los duelos y solidaridad en el momento de perder el esférico. Lo veremos en el complicado partido de Santiago.