Kevin Minda se subió al Trencito Azul de Católica y no se bajó más

Kevin Minda es un hombre de procesos. Inició su formación deportiva en las inferiores de Liga Deportiva Universitaria en 2012. El zaguero llegó a los albos para defender desde la sub-14 a la camiseta blanca. En 2014 el futbolista ya jugó con la reserva. Estuvo en la sub-18 y luego la sub-19 y con la misma reserva, hasta que en 2017 formó parte del primer equipo, pero no logro jugar ningún partido ese año y alternaba jugando en la reserva.

Su debut con el primer equipo llegó en 2018. Eso sí, le tocó bautizo y graduación. El joven zaguero disputó las dos finales frente al Club Sport Emelec. Primero, El 24 de noviembre, el entrenador Pablo Repetto lo hace debutar en la LigaPro en la goleada de Liga de Quito frente a El Nacional por 4-0.

La final de vuelta frente a los azules fue épica: los defensas Franklin Guerra y Hernán Pellerano se lesionaron en el arranque del compromiso y Minda tuvo que entrar para apagar el incendio en Casa Blanca. Como si de un experimentado de 40 años se tratase, Minda estuvo sólido en la defensa para que los albos levanten la undécima corona local.

En la selección ecuatoriana también cumplió con procesos. Fue parte de la tricolor que disputó la Copa Mundial Sub 17 de 2015 en Chile (llegaron hasta los cuartos de final) y también jugó la Copa Mundial Sub 20 de 2017 en Corea del Sur. Además, fue parte de la Selección que disputó los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Pese a que terminó como figura en 2018 con LDU, en 2019 apenas disputó cuatro partidos. Motivos suficientes para buscar nuevos rumbos. Minda fichó a préstamo por la Universidad Católica y, desde un inicio, se ganó la confianza del cuerpo técnico por la polifuncionalidad del jugador: lateral, defensa central y volante de corte.

Si bien Minda llegó como defensa, el entrenador Santiago Escobar decidió fijarlo como mediocampista central ya que le vio buen ojo como organizador. El ibarreño juega por delante de los experimentados zagueros Guillermo de los Santos y de Yuber Mosquera. Pero su verdadero mentor está a lado suyo.

Facundo Martínez fue quien lo guió para que adapte sin mayores problemas en la mitad de la cancha. El ‘Facu’ le enseñó a retroceder un par de metros para ubicarse entre los defensas central para pedir el esférico y armar el juego desde el fondo. Debido a su buen rendimiento, la Universidad Católica compró los derechos del jugador por cuatro años.

Este temporada fue igual de buena que la anterior: disputó 24 partidos y marcó dos goles. Con su equipo, terminó tercero en la tabla de posiciones acumulada para volver a clasificar a la Copa Libertadores por segundo año consecutivo. Este año, Minda tuvo un 65% de precisión de los quites, 85% de precisión en los pases y 76% de precisión en pases del campo rival.

Minda cerró el año con doble premio. Fue titular y marcó uno de los tres goles en la goleada 3-0 frente al 9 de Octubre en el cierre de la segunda etapa. Esta victoria le permitió clasificar al Trencito Azul a la Copa Libertadores 2022, torneo que lo disputará a partir de la segunda fase de repechaje.