No comparen a Piero Hincapié; solo disfrútenlo

Piero Hincapié vive un sueño: en los dos años de pandemia, su crecimiento futbolístico fue notable, inmenso, impensado. Pasó de ser un prometedor juvenil de Independiente a convertirse en zaguero titular del Bayer Leverkusen. Y de la Selección. En noviembre jugará el Mundial. Apenas tiene 20 años.  Su cotización anda por las nubes. Hay factores que inciden en su mejor plusvalía: su juventud, sus prestaciones, la vitrina de la Selección, su rápida adaptación al exigente fútbol europeo.

Pierito va construyendo una carrera que amenaza con ser más exitosa. Sus hitos deportivos se prestan a comparaciones exageradas, a planteamientos que pueden confundir. “Es el mejor zaguero del mundo, en la faceta de anticipación”, se lee en las redes sociales. No existe una medición científica o un estudio que avale esa temeridad. Su presencia en el área y su velocidad han hecho que lo comparen con el histórico Iván Hurtado. ¿Cabe la comparación? ¿Es Piero más que Hurtado? ¿Es alrevés?

Lo mejor es no compararlos. Hay que disfrutar de Piero. Dejarlo crecer, dejarlo que construya su propia historia, que ya es exitosa y que avanza con paso firme. Hay pocos jugadores que pueden dar los saltos de calidad en el fútbol como los que ha dado el esmeraldeño, a sus 20 años.

Pensar que en Independiente, el técnico Miguel Ramírez consideraba que no era su momento de salir del club. Ocurrió en el 2020, cuando llegó la propuesta del Talleres de Córdoba para llevárselo. Ese primer movimiento al exterior fue un acierto: el ecuatoriano se forjó en el competitivo torneo argentino. En el 2021, destacó en la T y llegó a la Selección de Gustavo Alfaro, quien vio al joven sereno para aceptar el reto de liderar la zaga en la Copa América.  El camino ha sido exitoso. Hincapié está llamado a liderar la Tri y sus equipos por largo tiempo.