Es oficial: Rusia ha sido expulsada del próximo Mundial de Catar 2022 después de que la FIFA haya decidido seguir las recomendaciones del COI y vetar la participación de estos en el próximo torneo de finales de este año. “La FIFA y la UEFA han decidido que todos los equipos rusos, ya sean selecciones nacionales representativas o clubes, queden suspendidos de su participación tanto en las competiciones de la FIFA como de la UEFA hasta nuevo aviso”, explican en el escrito.
Así, el organismo regidor del fútbol mundial endurece las primeras sanciones que le impuso al país por el ataque a Ucrania. De ese modo, ni siquiera disputará la repesca contra Polonia, quien ya se había plantado y anunciado que no jugaría contra los rusos en modo de protesta. Esa misma línea la habían seguido también Suecia y República Checa, quienes pidieron el boicot a la selección rusa.
¿Qué otros casos hubo?
Uno de los casos más emblemáticos es el de Yugoslavia. A fines de la década del ’80 y comienzos de los ’90, Yugoslavia se encontraba en plena disolución, con conflictos bélicos internos. La FIFA tomó la decisión de excluirlos de la Eurocopa de 1992, para la cual estaban clasificados, y en su lugar fue Dinamarca.
¿La sorpresa? Los daneses fueron segundos del Grupo A por debajo de Suecia y sobre Francia e Inglaterra. En semifinales se impusieron por penales ante los Países Bajos y en la final superaron 2-0 a Alemania, consagrándose campeones de un torneo al que ni siquiera habían clasificado.

Alemania y Japón también quedaron excluidos de mundiales. Luego de la Segunda Guerra Mundial, Alemania y Japón fueron excluidas por la FIFA para su participación en la Copa del Mundo de Brasil 1950. Italia sí fue aceptada para jugar debido a que la Federación Italiana fue la encargada de custodiar el trofeo Jules Rimet durante el gran conflicto bélico.
Sudáfrica no se quedó atrás. Desde 1947 comenzó formalmente el régimen del Apartheid en Sudáfrica, que dividía al país por razas, los blancos, los negros y los mestizos por separado. Años más tarde, en 1962, comenzó a recibir penalizaciones por parte de la FIFA, sobre todo desde la decisión de preparar un equipo solo de blancos para el Mundial de 1966 y solo de negros en 1970.
‘Partidos prohibidos’
Las heridas de la Guerra de Yugoslavia, el conflicto más devastador en Europa, impiden que Serbia y Kosovo se enfrenten en competiciones futbolísticas. Por los mismos motivos de la desintegración yugoslava, y sus conflictos étnicos, Kosovo no puede enfrentar a la hoy Bosnia y Herzegovina.

El conflicto de Naborno-Karabaj, una alarma latente, no da garantías para que los juegos entre las Selecciones de Armenia y Azerbaiyán sean una realidad. Además, la disputa por la soberanía de Gibraltar, entre España y Reino Unido, impide que sus selecciones se enfrenten.

