En Delfín hubo minutos de drama durante el calentamiento, previo a la semifinal de ida de los playoffs ante Macará en el estadio Jocay de Manta. En los ejercicios que realizaba el equipo manabita, el delantero Carlos Garcés se resbaló y se golpeó la espalda. Fueron minutos de mucho drama porque el gesto de dolor del atacante era evidente. Tuvo que ser atendido por los médicos.
En un momento, todo el plantel se acercó a preguntar qué pasaba con el goleador. Los médicos del club atendieron al jugador. Un instante se solicitó el apoyo de la camilla, pero después de un par de segundos se levantó y salió caminando al camerino. En el vestuario conversó con el entrenador Fabián Bustos y allí se resolvió que sea titular.
El atacante abrió el marcador con un gol de penal. Fue el tanto 15 del atacante en el campeonato nacional LigaPro. En el festejo se vio que sentía el dolor. Después recibió un golpe de Moisés Corozo en su espalda. El delantero estuvo hasta el minuto 21 en la cancha y fue reemplazado a los 21 minutos.

