Las cinco conclusiones que deja el proceso eliminatorio para Ecuador antes del Mundial

La selección ecuatoriana jugará su cuarta Copa del Mundo luego de su exitoso proceso en las eliminatorias sudamericanas. El equipo dirigido por Gustavo Alfaro hizo sus deberes y sacó resultados claves a lo largo del torneo. Aquí te dejamos las cinco conclusiones que dejaron las clasificatorias al Mundial de Catar.

HAY FUTURO

Es lo más importante a destacar de este proceso. La selección ecuatoriana fue la más joven en promedio en toda la eliminatoria, con una media de 25 años por partido. Incluso, hubo compromisos que Ecuador promedió los 23 años, como en la goleada 3-0 a Bolivia en el estadio Monumental de Guayaquil.

La inexperiencia se fue corrigiendo, pero faltan detalles por pulir. Jugadores como Moisés Ramírez, Félix Torres, Piero Hincapié, Pervis Estupiñán, Angelo Preciado, Byron Castillo, Moisés Caicedo, Gonzalo Plata se adueñaron de la Tricolor y tienen vía libre para seguir escribiendo historia en, por lo menos, dos procesos más.

NO HAY ‘9’

Es una realidad. A la selección ecuatoriana le faltó un delantero centro de peso y jerarquía en todo el proceso eliminatorio. La sequía de Enner Valencia y la irregularidad de Michael Estrada no bastaron para ser sólidos y determinantes en ofensiva. A Jordy Caicedo hay que seguir trabajándolo y entregándole confianza. Ya anotó su primer gol, al fin.

A la Copa del Mundo no se puede turistear con una delantera así. La opción de llamar a Felipe Caicedo debe estar sobre la mesa. Si bien no fue parte del recorrido, es el mejor delantero tricolor de los últimos años y el único que se ha mantenido en una de las cinco grandes ligas de Europa.

NUEVOS LÍDERES

Este proceso abrió las puertas para encontrar nuevos guías dentro de la Selección. Pese a su corta edad, Carlos Gruezo se convirtió en la mejor apuesta de Alfaro. El mediocampista central es indispensable en el plantel amarillo y sus números lo avalan: 15 partidos (en 17 fechas) y un gol.

También surgieron otros líderes. Algunos ya con más recorrido y peso. Alexander Domínguez y Enner Valencia son los capitales habituales de la Tricolor y fueron una especia de gurús con el resto de sus compañeros jóvenes. Robert Arboleda también se convirtió en un  cabecilla de los pupilos.

POCO RECAMBIO

El partido frente a Paraguay fue la mejor muestra de aquello: la selección ecuatoriana tiene poco recambio. Los reemplazos en la Tricolor no fueron suficientes para reemplazar a los titulares habituales. Las ausencias de Moisés Caicedo y Gonzalo Plata en el penúltimo compromiso dejan preocupación al cuerpo técnico por la poca provisión.

De a poco se ha generado una dependencia en los jugadores titulares e inamovibles. Donde menos se notó ausencia fue en el arco, ya que Hernán Galíndez estuvo a la altura de reemplazar a Alexander Domínguez. En el mediocampo es donde Ecuador sufre más: Cifuente, Fernando Gaibor y Jhegson Méndez no se han adaptado de forma óptima. Atacantes como Adolfo Muñoz, Ayrton Preciado, Janner Corozo, los hermanos Ibarra, Fider Martínez y Romario Caicedo tampoco fueron regulares.

¿SE TERMINA LA ALTURA?

Luego de cuatro eliminatorias seguidas jugando en Quito, la selección ecuatoriana volvió a Guayaquil para disputar dos compromisos del certamen. Esto fue explícitamente por pedido del cuerpo técnico por una cuestión de logística y por rendimiento. Además, la Federación Ecuatoriana de Fútbol ve una oportunidad para incrementar sus ingresos por taquilla debido al tamaño del estadio de Barcelona SC.