Si hay un entrenador que se ganó un lugar en el olimpo de los mejores es Carlo Ancelotti. El pasado fin de semana hizo historia tras conseguir el título de liga con el Real Madrid y convertirse en el primer técnico que gana los cinco grandes torneos de Europa: Francia con el PSG, Inglaterra con el Chelsea, Italia con el AC Milan y Alemania con el Bayern Múnich.
En su segundo ciclo, el entrenador italiano consiguió el título que le faltaba por conseguir con el equipo merengue. En esta temporada todo le salió bien a Ancelotti y a los suyos después de apoderarse de un merecido trofeo y con una diferencia muy amplia. El Madrid sacó una ventaja de 16 puntos sobre el FC Barcelona a falta de cinco jornadas.
¿Cuál es su secreto?
“Es el entrenador con el que tuve mis mejores años como profesional”. Estas fueron las palabras de Kaká, exfutbolista brasileño con quien ganó la Champions y el Mundial de Clubes en 2007 vistiendo la camiseta del AC Milan. Ancelotti es de los únicos cinco entrenadores que suman más de 100 partidos en Champions League, junto con Alex Ferguson, Arsene Wenger, Hitzfeld y Mourinho.
Es un entrenador que destaca por el trato hacia sus jugadores, por la confianza, por su elegancia tanto en la victoria como en la derrota y por el respeto que tiene hacia sus rivales, los árbitros y al club que dirige. Tácticamente, domina varios registros, destacando su capacidad de adaptación a los jugadores y características de los clubes por donde pasa.
No es necio. No es terco. Ha jugado con varios sistemas y lo que busca es que sus equipos muestren un juego vistoso. Hay un solo dato que explica que el Real Madrid sea a Jornada 33 Campeón de LaLiga Santander: 81 puntos. Pero el análisis de los datos nos permiten ir más allá.

Y es que el equipo de Ancelotti ha conseguido ese equilibrio entre el juego ofensivo y defensivo que siempre conduce al éxito. De poco sirve marcar mucho si también te meten mucho. Porque al final, lo que importa es la diferencia de goles de cada partido. Tampoco sirve de mucho meterse un atracón de 4 ó 5 goles a cero en un partido, si luego en otros no metes ninguno.
La clave es el equilibrio. La mayoría pone el foco solo en el aspecto ofensivo. Y no es para menos, los blancos son el equipo con un mayor porcentaje de posesiones con peligro, aunque no son los que tienen mayor eficacia de finalización. Sin embargo, todo este poderío atacante de poco hubiese servido sin una solidez defensiva no tan habitualmente mencionada.
Fuera de lo táctico y estratégico, mantiene un trato cercano con los futbolistas a los que entrena. Le gusta el diálogo y mantener a todos enchufados. En los festejos del título del Madrid se tomó una foto con anteojos oscuros y fumando un puro junto a los futbolistas Rodrygo, Alaba, Militao y Vinicius, para dar una señal de cercanía con los deportistas.

