Carlos Alcaraz, la superestrella de 19 años que ya es sexto del mundo en el ranking ATP

Carlos Alcaraz es como los diamantes rojos, la piedra preciosa más deseada en el mundo. El tenista español de 19 años tiene un presente consagratorio y un futuro de superestrella. Alcaraz coronó otra semana impresionante con una victoria en dos sets sobre Alexander Zverev en la final del Abierto de Madrid.

Después de las victorias sobre su ídolo Rafael Nadal en los cuartos de final y el mejor clasificado Novak Djokovic en las semifinales, la sensación adolescente española derrotó cómodamente al número 3 del mundo, Zverev, por 6-3, 6-1. Se convirtió, además, en el jugador más joven desde el comienzo del ATP Tour en 1990 en derrotar a tres jugadores entre los cinco primeros en el mismo evento.

“Ahora mismo eres el mejor jugador del mundo”, dijo Zverev sobre Alcaraz durante la ceremonia de entrega de trofeos. “Es genial para el tenis que tengamos una nueva superestrella que va a ganar tantos Grand Slams, que va a ser la número 1 del mundo y creo que va a ganar este torneo muchas veces más”.

Clasificado en el puesto 120 en el mundo hace apenas un año, Alcaraz ascendió al número 6, el más alto de su carrera en las nuevas clasificaciones de este lunes. Es la segunda corona Masters 1000 de Alcaraz después de Miami el mes pasado y su cuarto título del año. “Este torneo es especial para mí porque es un torneo al que vine y vi cuando tenía siete u ocho años”, dijo.

¿DE DÓNDE SALIÓ EL FENÓMENO?

Nacido en Murcia, el deportista ingresó recién a los 14 años a la academia de Juan Carlos Ferrero, etapa en la que tuvo un pertinente ascenso al mando del extenista y número 1 del mundo. Desde pequeño fue silencioso y trabajador. Características que el mismísimo Rafael Nadal describió de Alcaraz.

“Tiene todos los ingredientes: la pasión, la humildad, el talento y el físico, lo que me recuerda mucho a mí cuando tenía su edad. Él ya es un rival en el presente”, señaló el 21 veces ganador de Grand Slams. Es de bajo perfil e, incluso, risueño, tal y como se lo notó con Zverev en la entrega de premios.

A los 18 años y 3 meses, Alcaraz también logró lo que el Big 3 no había podido conseguir: ganar un partido como mínimo en los cuatro Grand Slam. “No me parece mal que lo comparen con Rafa, porque, aunque son jugadores diferentes, comparten el sacrificio de jugar y la decisión de ganar”, señaló Toni Nadal, entrenador de Rafael.

Ya dejó de ser promesa. Es una realidad: los resultados ya son palpables. Alcaraz se consagró oficialmente como el heredero de Rafael Nadal. Alcaraz juega libre, como quien tiene toda una vida por delante, sin cicatrices del pasado, ajeno a las prisas, libre de frustraciones y polémicas.