Richard Carapaz ya se viste de rosado y no piensa soltar la tan prestigiosa camiseta, tal y como lo hizo hace dos años. Fue en la misma etapa que tomó el liderato del torneo y no se la quitó nunca más. Hasta el momento, el tricolor suma 63 horas, 6 minutos y 57 segundos de recorrido en 15 etapas disputadas.
Muy de cerca está el australiano Jai Hindley. La ‘Locomotora del Carchi’ le arrebató el primer lugar del certamen al español Juan Pedro López, quien lideró la carrera desde la etapa 4 hasta la 13. Carapaz es consciente y lo sabe: es el gran favorito para quedarse con el primer lugar.
Las razones sobran. Quedan tres etapas de montaña (en donde es especialista) y una de media montaña. Además, Carapaz tendrá el constante y decisivo respaldo de su equipo, Ineos, para frenar los atrevimientos de Hindley, el portugués Joao Almeida y el español Mikel Landa. El siguiente recorrido consta de 200 kilómetros, siendo una de las etapas de mayor distancia entre los dos puntos.
Carapaz podría aprovechar esta oportunidad para sacar más ventaja con el objetivo de mantener el ritmo en las pruebas siguientes hasta el domingo, día final del Giro y que terminará con un circuito en Verona.
La etapa clave del Giro será la etapa 19. Se trata de una dura jornada de media montaña con paso a Eslovenia. La subida final al Santuario di Castelmonte servirá como ‘calentamiento’ para el paso por otras dos subidas muy exigentes como el Passo di Tanamea y el ‘esloveno’ Kolovrat. El pelotón de ciclistas afrontará la ascensión al icónico Castelmonte y sus más de 1000 años de historia.
La vigésima etapa es la más esperada, la etapa de montaña de los Dolomitas (aunque no demasiado larga), es la de los puertos que han hecho historia en este deporte, la que en el imaginario colectivo hacen referencia al emblema del Giro de Italia: “la carrera más dura del mundo en el país más bello del mundo”.

