La pandemia de coronavirus sigue golpeando al mundo y, de paso, mantiene en duda la realización de eventos internacionales, como por ejemplo, la Copa América, que ya fue aplazada desde 2020 para el año en curso. El certamen se va a realizar en Argentina y Colombia, pero el presidente Alberto Fernández puso en duda el normal desarrollo del campeonato.
El mandatario argentino sembró la incertidumbre y evidenció su disyuntiva en virtud al desarrollo del torneo continental en una coyuntura social y regional atravesada por la segunda ola de coronavirus. “Yo no quiero frustrar el espectáculo de la Copa América, pero quiero que seamos muy sensatos, muy cuidadosos. Tenemos un tiempo por adelante para analizar y ver cómo evolucionan las cosas, ver cómo podemos dominar el problema”, expresó.
“Veo también lo que pasa con equipos argentinos. No han salido de la Argentina muchos y los contagios se repiten. Eso no es otra cosa que producto de ser parte de una sociedad en la que los contagios aumentan”, añadió. Sin embargo, Alejandro Domínguez, presidente de la Conmebol, aseguró que el certamen “no corre peligro, al menos de nuestra parte”. “La Copa América va con público o sin público -afirmó-. Intentaremos lograrlo y de eso dependemos y somos respetuosos de la política sanitaria de cada uno de los dos países, pero la intención conversada con el ministro Lammens y también con el ministro Lucena del deporte de Colombia es que tengamos por lo menos 30 % de los estadios con público”.

