Mide 1,81 y su mayor inspiración es el golero René Higuita. Farissa Córdoba Martínez es una experimentada jugadora que reforzó al Club Ñañas en la temporada 2021. Se graduó de ingeniera mecánica, pero eligió al fútbol como su primera opción. La portera empezó muy pronto en el fútbol y a los 13 años ya jugó en la selección de su país. Como muchas mujeres que se han ido abriendo espacio con el paso de los años, Córdoba jugó en equipos masculinos, pasó por equipos mixtos y después en clubes femeninos.
Hace 10 años decidió estudiar ingeniería mecánica en la Universidad Tecnológica de Panamá. Relegó el fútbol profesional por unos años, aunque nunca dejó de jugarlo. Se define como una arquera con mucha participación en el juego del equipo. Le gusta salir a cortar y también salir con el balón desde su área.

Su carrera deportiva la ha realizado, completamente en su país. Fue convocada a la selección juvenil y también a la absoluta, con las que ha jugado torneos premundiales.
A finales de 2016 recibió su título profesional y durante tres años se dedicó por completo a la ingeniería mecánica. Sin embargo, una llamada de la selección panameña le hizo volver a las canchas. En 2019 añó retomó los guantes y participó en varios partidos con Panamá. Después aceptó una propuesta para jugar en el JC Sport Girls de Perú y también vino al Ecuador para jugar en Ñañas, donde obtuvo el subtítulo, después de perder la final ante el Deportivo Cuenca.
Para la temporada 2020, Farissa aceptó una oferta que le hizo el Maccabi Holon F.C. de Israel, pero la pandemia complicó todos los planes y no tuvo mucha oportunidad de mostrar sus condiciones. Ahora, la arquera retorna en la temporada 2021 al Club Ñañas con el objetivo de ganar la Superliga. Será su segunda vez en el país. La panameña firmó contrato por un año.

Del otro lado de la vereda está Andrea Morán, golera del Deportivo Cuenca. Tras las buenas referencias proporcionadas por la seleccionada nacional Andrea Vera, el club azuayo contrató a la golera guayaquileña. El primer objetivo fue tener un buen debut en 2019. Y así fue: en la primera edición de la Superliga, el cuadro cuencano salió campeón.
Morán defendió y quedó campeona nacional con Unión Española por cuatro años consecutivos. Llegar al club fue un completo desafío. “Me gustó la propuesta porque en Guayas todavía no estaban bien estructurados los equipos”, mencionó Morán. Una de sus características es ser líbero. Le encanta jugar con los pies. Antes de ser arquera era volante por fuera. “Tengo técnica y sí, me gusta jugar con el pie”, aseguró.
En sus inicios como deportista fue seleccionada provincial por Guayas. El profesor Enrique Guerrero vio en ella condiciones y la hizo debutar como arquera. Con el tiempo se fue consolidando en el arco con los conocimientos de Jorge Veira, preparador de arqueros de la selección ecuatoriana.
El deporte ha estado en su ADN. Su padre Stalin Morán fue boxeador y seleccionado de Guayas y Ecuador. Ella también sabe lo que es representar al país: fue parte de las tricolores sub 20 que jugaron los sudamericanos en Riobamba y de fútbol sala en Chile. La futbolista de 1,64 metros es admiradora del golero costarricense Keylor Navas. Ella valora sus buenos reflejos y explica que le encanta volar. Su objetivo a largo plazo es jugar fuera del país.
Este sábado 4 de septiembre de 2021, Ñañas y Deportivo Cuenca se volverán a enfrentar en una nueva final de la Superliga Femenina. Farissa Córdoba defiende el arco de las quiteñas, mientras que Andrea Morán cuida la portería del cuadro azuayo.

