El argentino Christian Ortiz fue la gran figura en la clasificación de Independiente del Valle con dos golazos: uno de tiro libre y otro tras controlar el balón de pecho dentro del área. Cuando terminaba el primer tiempo, el atacante argentino fue derribado muy cerca del área rival y obtuvo un tiro libre muy peligroso. El propio ‘Titi’ se puso frente al balón y sacó un remate de pierna derecha que fue imposible para el portero brasileño a pesar de su espectacular volada.
El 1-1 ya clasificaba a Independiente Del Valle, ya que el resultado acumulado era de 3-2 a su favor. Sin embargo, los dirigidos por Renato Paiva siguieron buscando el arco rival al aprovechar que Gremio adelantó las líneas en busca de remontar el marcador y seguir con vida en la Copa Libertadores. Fue allí donde Ortiz halló el espacio para volver a hacer daño y aparecer solo por el centro del área sobre el minuto 65. El jugador argentino la paró de pecho y, antes de que la pelota caiga al suelo, le pegó de pierna izquierda para decretar su doblete.

Fue la noche soñada para el trasandino de 28 años que se sumó a las filas de los ‘Rayados’ en enero del año pasado. El desequilibrante atacante rosarino llegó al cuadro de Sangolquí luego de un periplo de altos y, sobre todo, de bajos. Ortiz empezó de chico en las inferiores de Club Atlético Newell’s Old Boys. Debutó en primera en el Club Real Arroyo Seco y, luego de un paso por Huracán y Racing Club de Montevideo, llegaría en 2012 a Independiente de Avellaneda, por recomendación del ídolo Ricardo Bochini. Sin embargo, le costaría hacerse un lugar, jugando principalmente en la reserva de dicho club.
A principios de 2015 se anunció su llegada a la Universidad San Martín de Perú, por pedido del DT Cristian Díaz, exjugador y DT de los rojos y quien lo conocía de su paso por el club. Pero, nunca se concretó su fichaje y permanecería en el equipo argentino para pelear por un lugar. El 26 de abril de 2015 convierte su primer gol oficial con la camiseta de Independiente, en un partido por la Copa Argentina contra el club Alianza de Coronel Moldes. Un mes después, los dueños del pase del jugador pidieron la quiebra del club. Esto, como consecuencia de una deuda del equipo con el jugador por un valor de 480.000 dólares.

El caso se resolvió con un embargo y se llegó a un acuerdo. Los agentes de Ortiz embargaron a Independiente por una deuda del momento en el que el club compró el pase del volante en 2012. De los 500.000 dólares que costó la llegada de Ortiz a Independiente, la institución sólo se hizo cargo de 20.000 dólares.
En 2016, Ortiz viajó a Perú a jugar en la Universidad San Martin de Porres, en la cual jugó 40 partidos metió 20 goles. En 2017, va a Sporting Cristal a préstamo donde jugó 39 partidos y metió 11 goles. En 2018 retorna a su segunda etapa en la Universidad San Martin de Porres tras rescindir contrato con Independiente de Avellaneda. En 2019 regresa al Sporting Cristal, donde se consolida como un jugador importante en la generación de fútbol del equipo cervecero.
Ahora, desde su llegada a Independiente del Valle, Ortiz goza de su mejor momento futbolístico. El argentino fue pieza clave con Miguel Ángel Ramírez y protagonista con Paiva. Junto con Lorenzo Faravelli, Pedro Vite y Cristian Pellerano, los ‘Rayados’ encontraron equilibrio en la recuperación y la generación de fútbol. Mientras el cuadro sangolquileño sigue tumbando a los grandes del fútbol sudamericano y metiendo miedo en el torneo local, ‘Tity’ sigue deleitando a los aficionados con su suntuosa técnica, con su soberbio juego y su vehemente pegada.

