Su fichaje llamó la atención. En 2018, Cristian Pellerano, junto a su hermano Hernán, llegó al fútbol ecuatoriano. Fue novedoso porque Independiente del Valle contrató a un mediocampista central casi en retirada: llegó con 36 años y un extensa carrera disputada en Argentina y México. Ni él ni el club pronosticaron semejante éxito en cuatro temporadas.
En la teoría de Newton, el Sol mantiene a los planetas girando gracias a la atracción de la fuerza de gravedad. Los planetas se mueven alrededor del Sol siguiendo trayectorias en forma de elipse. Pellerano se convirtió en eso, en la fuerza de gravedad del equipo sangolquileño: todos juegan a su alrededor, él maneja los tiempos. Es el equilibrio perfecto en un plantel.
A sus destacadísimas cualidades técnicas hay que añadir las características cualitativas. Un líder nato. Su personalidad marca la diferencia en un equipo que proyecta a jóvenes talentos. Su rol es fundamental para que los futbolistas que se van incorporando al primer plantel tengan un referente, pero de esos que escasean hoy en día.
Números redondos
En la cancha, los números hablan por sí solos. Con los ‘Rayados’ ha marcado 16 goles y ha aportado con siete asistencias en sus más de 10 mil minutos jugados. En estos tres años, Pellerano tiene una efectividad envidiable en la entrega del esférico: 87% de acierto en más de 6500 pases totales.
Uno de sus fuertes también radica en la entrega de balones en larga distancia. El volante argentino tiene el 66% de precisión en ese tipo de entregas. Ha ganado la mitad de todos los duelos disputados y tiene un 40% de efectividad en los centros. Su aporte ofensivo también es un granito de arena en IDV: ha entregado 99 asistencias a remates y dio siete asistencias previas al gol (segunda asistencia).
La distribución de pelota es su principal virtud. Entrega acertadamente el 35% de los balones en profundidad y el 76% de los pases en el último tercio ofensivo. Pellerano acierta 1 de cada 2 pases (54%) en coloca en el área rival y cierra su excelente performance con un 77% de precisión en los pases hacia adelante.
Y va por más. El 2022 será la quinta temporada para el veterano mediocampista que en dos semanas cumple 40 años. “Mientras me siga sintiendo así (bien) no voy a dejar de jugar y el día que ya vea que no lo puedo hacer, solo voy a dar un paso al costado, porque ya me dio demasiado el fútbol como para intentar robarle por llamarle de alguna manera”, dijo.
El ducho volante entró en la lista de honores del club rayado tras ganar la Copa Sudamericana 2019, y el 2021 mejoró su palmarés con el trofeo de la LigaPro. Protagonista absoluto en ambas conquistas.

