Una multitud de fanáticos despidió al ex capitán de la Selección. Algunos siguieron al coche fúnebre durante parte del trayecto en motos y autos particulares. Otros miles lo saludaron al pasar, parados al borde de la autopista. El velorio realizado en la Casa Rosada, en Buenos Aires, concluyó a raíz de los incidentes que se desataron cuando la policía intentó frenar el ingreso de los fanáticos a la casa de gobierno.
Tras la decisión de frenar la ceremonia, el cuerpo de Maradona fue trasladado en auto hasta el cementerio de Bella Vista -localidad de la zona noroeste, ubicada a poco más de 20 kilómetros de la capital-, donde están enterrados sus padres. El cortejo llegó pasadas las 19:oo (hora de Argentina) y la ceremonia fue íntima y breve.
Por expreso deseo de la familia y por cuestión de privacidad la ceremonia fue íntima, únicamente para sus allegados y amigos más cercanos. El féretro fue llevado hasta su lugar de descanso por Guillermo Coppola, sus hijas Jana, Dalma y Gianinna, su ex mujer Claudia Villafañe y también por dos de sus hermanos.

