El Nacional sobrevive en la Serie B con una campaña histórica. Los problemas económicos, las sanciones recibidas y la dirigencia han confabulado para que la carrera del ascenso sea más compleja de lo que se estimaba. En el cierre del 2020 el club fue impedido de contratar jugadores. Esto fue notificado en enero, cuando el equipo ya planificaba una pretemporada con 11 fichajes nuevos. Todos ellos tuvieron que buscar nuevos rumbos, porque pesaba sobre la institución un impedimento para habilitarlos. Además, vivieron el éxodo de futbolistas.
No todos quisieron quedarse en el equipo. Permanecieron algunos experimentados y la plantilla se redujo. Con 18 jugadores habilitados han logrado un campañón. Por ahora son segundos en la tabla de posiciones. Están a 9 puntos del Cumbayá y parecería que estas adversidades han fortalecido al club.
Nicolás Dávila, uno de los capitanes del club, asumió un liderazgo forzado. En el 2020 no era considerado para ser capitán. Esa distinción lo tenían otros del equipo, pero con la salida de jugadores, quedó él a las órdenes del DT José Villafuerte. Con 25 años es uno de los veteranos del plantel.
“Estamos en el camino correcto y hemos formado una familia en el equipo. Estamos haciendo historia acá en el club”, aseguró Dávila.

El segundo puesto en la tabla lo único que hace es comprometerlos más con el objetivo. El plan es ascender a la Serie A para el 2022.
“Estamos con los pies sobre la tierra, aún faltan muchas fechas y queremos seguir así para devolver a El Nacional al lugar que nunca debió irse”, aseguró Dávila.
Sobre la campaña que hizo el cuadro criollo, Dávila destacó que hay tintes históricos y heroicos por las condiciones en las que están compitiendo.

“El Nacional es un plantel muy joven y creo que lo hemos hecho bien hasta ahora. Vamos partido a partido y jugamos cada una como si fuera una final (…) Han existido fechas que hemos jugado con 14 jugadores (incluidos en la banca) y esto es heroico”, dijo.
Otro de los líderes en Ronal de Jesús. Con 35 años es el más veterano del grupo. Es la mano derecha de José Villafuerte. Son sus ojos en la cancha y uno de los hombres de confianza. Incluso pidió jugar más retrasado para darle chance a los más jóvenes. Era volante de corte y pidió ser defensor central y hasta ser suplente con tal de que el equipo se vea beneficiado.
Byron Palacios, Adrián Cela, Jhomil Delgado, Thomas Minda, han surgido como figuras. Son la columna vertebral del equipo junto al golero Leodan Chalá, quien debutó en Serie A ante el Barcelona SC.

