Ericka Gracia, la pentacampeona nacional que se dio a conocer en Ecuador gracias a Jimmy Blandón

Es una jugadora omnipresente y su rol varía según como se desarrolla el encuentro. Es cautelosa y calculadora. En los primeros minutos no asciende al ataque, se asienta del círculo central hacia atrás, para llevar a cabo el análisis de lo que va a intentar el rival, para así distinguir los espacios que deja el rival y por dónde puede interceptar la mayor cantidad de pases o tener mayor libertad para receptar pases y generar juego.

Perfeccionista en tomar decisiones y precisa al momento de entregar la pelota. En las jugadas a balón parado, pasa al área rival para intentar marcar, pues su altura (1,80 m) le permite ser una jugadora peligrosa. Debido a su juego aéreo que es uno de sus puntos claves de los equipos en los que ha jugado. Tiene un gran retroceso y si la jugada lo pide, se ubica como interior, buscando llegar a línea de fondo y dar centros a sus compañeras.

Ericka  Gracia comenzó en el fútbol a los 12 años, jugaba con varones en las calles y aceras del barrio La Floresta, ubicado en el sur de su natal Esmeraldas. Cuando inició este reto supo que no sería fácil. Incluso en su vida no faltaron comentarios como “deberías estar en casa lavando platos porque eso es lo que hacen las mujeres”. Sin embargo, Erika, confiando en sí misma y su capacidad, no dudó en ir por sus sueños.

La crack surgió siendo delantera y las condiciones que mostraba en el juego hicieron que sea convocada a la selección de Esmeraldas, dirigida en ese entonces por Jimmy Blandón, con la selección de su provincia disputó los Juegos Nacionales Absolutos “Cuenca 2013”. Este torneo le abrió las puertas al Rocafuerte F.C, por pedido de la entrenadora Wendy Villón.

“Nunca me olvido de donde salí, porque para poder estar donde estoy, me costó tiempo, esfuerzo, y salir de Esmeraldas, pero tenía un sueño que quería lograr”, puntualizó Erika. La meta se fue transformando con los años, lo que comenzó como un reto a nivel nacional, hoy es una meta para el exterior, con el objetivo de algún día llegar al FC Barcelona.

Su despunte futbolístico inició en Rocafuerte donde quedó campeona en 2013, luego se sumó a ESPE el segundo semestre del 2014 y siempre destacó, posteriormente se enroló a Unión Española y triunfó en la serie A en las temporadas 2016 y 2017-18, después, en 2019 fichó por Deportivo Cuenca y quedó campeona de la naciente Superliga Femenina.

Con el pasar de las temporadas, Gracia fue retrocediendo de posición y ahora se desempeña como volante central, siendo Marwin Pita su referente. Para la temporada 2020 su destino fue El Nacional, donde se proclamó bicampeona del torneo femenino, pero que junto a algunas de sus compañeras, al término del mismo, tuvo que dejar por la situación que atraviesa el club. Y este año, retornó a las ‘Leonas’ con el firme objetivo de campeonar por tercer año consecutivo.