El equipo de las barras y las estrellas sigue siendo el todo poderoso del baloncesto olímpico. Se impuso 87-82 en la final ante Francia. Los galos llegaban a esta instancia de manera invicta, mientras que los Estados Unidos fueron de menos a más, demostrando por qué son considerados los mejores del mundo.
Con un equipo lleno de estrellas de la NBA, los estadounidenses supieron controlar el partido, a pesar de que en el último cuarto su rival se acercó peligrosamente en el marcador.
Kevin Durant, la estrella de los Brooklyn Nets, marcó 29 puntos y fue contundente en defensa. De hecho los últimos segundos fueron inteligentes, con entiendo faltas y desgastando mentalmente a los franceses, que veían cercano el oro olímpico.

