Félix Sánchez Bas: efectivo, pero poco juego vistoso. Con la conclusión del último encuentro del año frente a Chile, Ecuador cierra un ciclo que deja un balance más negativo que positivo. Félix Sánchez Bas, al mando de La Tri, se enfrenta a un 2024 con dudas y retos considerables, pese a ciertos momentos de resiliencia.
El debut de Sánchez Bas en marzo contra Australia no auguraba un camino fácil. La derrota 3-1 en Oceanía planteó interrogantes sobre el nuevo proceso, aunque se recuperó en la revancha con un triunfo por 2-1. Los duelos preparativos en Estados Unidos dejaron una sensación ambivalente: una victoria ajustada ante Bolivia y un contundente 3-1 contra Costa Rica, pero con señales tácticas aún por afinar.
Félix Sánchez Bas: efectivo, pero poco juego vistoso
La inestabilidad en la portería, denominada por Sánchez Bas como el “bendito problema”, persiste con la falta de un guardameta titular claro entre Moisés Ramírez, Hernán Galíndez, Alexander Domínguez, y ahora Javier Burrai. Hasta ahora, Ecuador ha logrado tres victorias, dos empates y una derrota en el camino a Qatar 2026.
El inicio ante Argentina, con una derrota por 1-0, evidenció las dificultades del equipo frente a un rival de peso. Aunque se recuperó con un triunfo ante Uruguay, el rendimiento colectivo no ha sido consistente. Los amistosos y encuentros oficiales han revelado la falta de identidad en la alineación, sin una fórmula clara para alcanzar el fútbol organizado y contundente que se esperaba.
A pesar de los resultados que han maquillado ciertas carencias, los encuentros contra Argentina, Uruguay, Bolivia y Colombia no han reflejado el nivel de juego colectivo deseado. El 2023 deja a La Tri con más preguntas que respuestas, y Sánchez Bas enfrentará el desafío de encontrar soluciones y cohesión en el equipo rumbo a las próximas instancias de clasificación.

