Fidel Martínez sigue llevando alegría y atrevimiento en su carrera. La fantasía está intacta en los pies de la Poja Martínez. Aunque su velocidad no es la misma de hace 15 años, el futbolista amazónico tiene fútbol en sus pies. En los entrenamientos de El Nacional es uno de los jugadores que pone humor, picante y chispa al grupo. También de los que más se divierte en los picaditos con el resto del grupo.
Martínez se quedó en el rojo por pedido del entrenaor Omar Turquito Asad. Sabe y ha visto la carrera del jugador durante muchos años. En un plantel con muchos jóvenes, Martínez es un caso aparte. Es la experiencia, pero también el eje en la unidad grupal. Se ha convertido en un socio de Jhon Jairo Cifuente.
“Estoy contento de poder estar en filas de un equipo grande como El Nacional. Sabemos lo que representa los colores del equipo cuando uno sale a la cancha y la gente te exige y te premia con aplausos”, dijo el jugador que también fue campeón con el Deportivo Quito cuando aparecía en el profesionalismo.
Fidel Martínez sigue llevando alegría y atrevimiento en su carrera
Demuestra su felicidad cuando entra en cada partido o al final de cada entrenamiento. Uno de los momentos cumbres en el inicio de la temporada 2025 fue cuando cobró el penal en la final de Supercopa y con la alegría y atrevimiento que lo caracterizan picó la pelota al grandote de Alexander Domínguez.
Fue un momento cumbre, pero que se apagó porque al final LDU ganó el título. Asad aprecia todo el fútbol que tiene Martínez para dar al rojo. Y eso se valora en la unidad grupal. Ahora el anhelo del 2025 es llegar lo más lejos en la Libertadores y meterse en el grupo de arriba que peleará un título con la nueva modalidad de campeonato. Hay con qué.

