La atleta Glenda Morejón reencontró su gran nivel: ¿la receta? esfuerzo, sacrificio y mucho amor

Hay momentos de la vida en los que todo cierra, todo fluye. Una armonía que genera resultados. Pasa en la vida. También pasa en el deporte.  La marchista Glenda Morejón está imparable. Atrás quedaron los recuerdos de los Juegos Olímpicos de Tokio. El 6 de agosto del 2021, ella no pudo completar la prueba de 20 km marcha. Después de aquel revés, decidió tomar cambios. Trabajó duro. Ahora, con una receta de sacrificio, confianza y mucho amor, Glenda pisa fuerte. Es campeona del mundo en los 35 kilómetros. Pero quiere ir por más.

 

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No hay nada más importante para un deportista que la confianza. Y eso es lo que Glenda recuperó tras su fallida intervención en los Juegos de Tokio. Apenas volvió a Ecuador, casi como un impulso, tomó el teléfono y se comunicó con Julio Chuqui, un experimentado entrenador de marchistas. ‘El profe Julito’ como le dice la campeona seguía en Japón con el equipo paralímpico. Obtuvo diploma paralímpico con Darwin Castro, Sebastián Rosero y Diego Arévalo. Glenda le pidió a Chuqui que sea su entrenador. Él pidió un corto tiempo para pensar, pero aceptó. La combinación de ambos ha sido explosiva

Chuqui parece un senséi. Claro que trabaja deportivamente a sus dirigidos, pero también se enfoca en su parte mental, afectiva, anímica. A su criterio, hay que entender a los atletas en su faceta biosicosocial. Antes de darle el sí a Morejón se percató de un detalle: la marchista era talentosa, pero la presión por resultados la estaba paralizando.

Una de las primeras cosas que hizo fue pedirle una lista de las cosas que le inquietaban: los entrenamientos que no le gustaban, las cosas con las que no se sentía cómoda. También, un listado de las cosas con las que sí disfrutaba. Sorprendida, Glenda fue llenando la lista y así empezaron los primeros entrenamientos y luego, los primeros resultados. Con Chuqui al mando, la andarina ganó el Sudamericano Sub 23, el Panamericano de la misma categoría; el Nacional en Machala y el Sudamericano de Atletismo. Luego vino Omán.

“Eran los resultados a corto plazo. Ahora nos enfocaremos en los de mediano y largo plazo“, le dice Chuqui  a ÁREA CHICA. ¿Qué es lo que se viene? el Mundial de Atletismo en Oregón (julio), en donde la deportista correrá en los 20 kilómetros. La meta final son los Juegos de París, pero Glenda repite una frase como un mantra: aquí y ahora. No quiere proyectarse demasiado, va de a poco, consolidándose.

Morejón está radicada en Cuenca, en donde entrena con los ‘Chukitos’ , el equipo de atletismo de su profe. Pero, va y viene continuamente de Ibarra, en donde están sus padres. La deportista negoció con su entrenador el ir a pasar la Semana Santa con la familia. El amor ha llegado a su puerta: está en pareja con Marlon Pesántez. A él también le dedicó su última victoria. El ambiente es propicio para la campeona.

 

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