Ismael Díaz se bajó del avión y se puso a golear en Universidad Católica

El fútbol cambia. Los equipos ya no buscan, necesariamente, en mercados de Argentina, Uruguay y Brasil, a sus refuerzos. El scouting apunta a nuevos mercados, menos tradicionales, pero efectivos. Universidad Católica buscaba un jugador para el ataque. Al gerente deportivo, Francisco Correa, le hablaron de Ismael Díaz. Un panameño que jugó el Mundial, que estuvo en Europa. Las lesiones lo habían castigado. El 2021 volvió al Tauro de su país a reencontrarse con su juego y con el gol. Fue el máximo romperredes del torneo centroamericano: 15 goles.

Correa recopiló la mayor cantidad de información de Díaz. Miró videos, pero también analizó indicadores en las plataformas disponibles en la Secretaría Técnica del ‘Trencito’. Presentó la opción al presidente Santiago Cattani. La única observación era la posibilidad de que Díaz volviese a lesionarse. Pero apostaron por él. La apuesta fue efectiva: Díaz es la sensación del cuadro camaratta. En sus cinco primeros partidos marcó cuatro goles.

Hay futbolistas que no necesitan períodos de prueba o conocimientos previos del equipo al que van para triunfar. El presidente Cattani narra  a ÁREA CHICA aquel inicio frenético de Díaz. “Lo contratamos, pero al momento de viajar a Quito le dio covid-19. Viajó luego de recuperarse. Estuvo poco tiempo y tuvo que volver a la Selección de Panamá. Volvió, pero se entrenó con mucha responsabilidad y ahí están los resultados”.

 

El Príncipe de Panamá

A Díaz le dicen el ‘Príncipe’. Pero cuando se entrena es un obrero más. “Entrena duro”, le cuenta a este medio, el capitán y referente de la Universidad Católica, Facundo Martínez. ‘Facu’ dice que el panameño acude temprano a La Armenia. Va al gimnasio, practica fuerte en la cancha, no busca excusas, trabaja fuerte y se integra rápido al grupo.

El centroamericano le hizo dos goles a Mushuc Runa, uno al Bolívar en La Paz y  otro en el partido de vuelta en la capital. Se ha instalado en un departamento en la República de El Salvador en Quito. En el equipo están contentos. Han encontrado un goleador. Sus asociaciones por izquierda con Christian Martínez Borja, con José Carabalí han sido buenas. En la banca espera Rodrigo Rivas, otro nueve con pasado europeo.