Tuvieron que pasar tres años para que Jhon Jairo Cifuente intente recuperar su nivel. El delantero ecuatoriano fue elegido en el once ideal del 2018 por su abrumadora cantidad de goles que convirtió en la Universidad Católica. El ‘degollador’ marcó 37 goles en 43 partidos jugados, siendo la segunda cifra más alta en una edición de torneo, solo por detrás los 43 tantos de Iván Kaviedes en 1998.
Su promedio de 0,86 goles por partido le permitió tener su única experiencia internacional. El artillero fichó por el Pyramids FC de Egipto que era dirigido por el argentino Ramón Díaz. Sin embargo, el ‘killer’ no tuvo regularidad y apenas marcó tres goles en 14 partidos. No tuvo espacio y regresó al país.
Con bombos y platillos, Cifuente fue presentado en Barcelona Sporting Club. Sin embargo, el delantero puso fin a su corto paso -sin jugar- en el equipo amarillo en mutuo acuerdo con la institución. El esmeraldeño había sido anunciado por la dirigencia saliente en septiembre de 2019 pasado como refuerzo para el 2020 luego de su paso sin éxito en Egipto.
El motivo de la terminación del contrato entre Cifuente y Barcelona, según lo indicado por el cuadro torero, se debió a que “el presidente electo Carlos Alejandro Alfaro Moreno, junto al directorio entrante, consideró que el jugador referido tiene características distintas a las que buscaban para implementar su proyecto deportivo.
Cifuente fue presentado a inicios del año pasado en el Delfín de Manta, equipo que salió campeón en 2019. No obstante, el artillero tampoco tuvo una buena temporada. Cifuente anotó tres tantos en 14 partidos en la Serie A. Jugó los seis partidos de la Copa Libertadores, pero no tuvo la oportunidad de festejar ni un solo tanto.
Uno de los mayores problemas que tenía Cifuente era el descuido en el aspecto físico. Al delantero se lo veía subido de peso, lo que dificultaba su rendimiento en la cancha. A inicios de año, Cifuente era el encargado de comandar el ataque del cuadro manabita, que empezó la temporada siendo dirigido por Paúl Vélez, un DT conocido para ‘JJ’.
Cifuente volvió al ruedo y se encamina a ser uno de los máximos anotadores del certamen. Lleva 16 goles en 24 partidos jugados, siendo el segundo máximo artillero de la LigaPro solo por debajo de Jonathan Bauman de Independiente del Valle. Además, el ‘degollador’ tiene una efectividad de 67% en sus remates, suma tres asistencias y ha generado 20 oportunidades de gol.
Pero la disciplina es un aspecto que no ha mejorado en Cifuente. El goleador protagonizó un episodio en 2018 cuando se molestó e insultó al asistente técnico de Santiago Escobar cuando lo sacaron de la cancha. Este fin de semana se repitió el capítulo. El ‘Degollador’ anotó el gol que puso arriba en el marcador a Delfín ante Olmedo de Riobamba, pero el delantero se negó a salir al cambio sobre el minuto 90 y obligó a que el entrenador Horacio Montemurro detenga la variante y Alejandro Villalba no pueda jugar.

