John Yeboah, el rey de la gambeta en la Selección. El jugador del Venezia de Italia es un ejemplo de globalidad. Su madre es ecuatoriana, de Milagro concretamente. Su padre es de Ghana y él nació en Alemania. El año pasado le dijo que sí al equipo nacional y, desde ese momento, sorprende con su fútbol y fintas.
Yeboah tiene 23 años. Llegó al equipo nacional de la mano de Félix Sánchez Bas. Pero, ahora, con la dirección de Sebastián Beccacece, el jugador formado en el Wolfsburgo tiene más oportunidades de mostrarse. A la Selección le hace falta un tipo que sepa pensar las jugadas y él parece ser el indicado para serlo.
De acuerdo con el propio Beccacece, durante la última ventana de eliminatorias, Yeboah llegó al país con poco ritmo. Desde que salió del fútbol polaco tuvo pocos minutos de juego. Sin embargo fue convocado porque su incidencia es alta en el combinado.
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El alemán-ecuatoriano está completamente acostumbrado a la idiosincracia de sus compañeros de Selección. Se considera un fan del encebollado. Su familia apoyaba a Emelec y desde pequeño le hicieron saber de la música y costumbres ecuatorianas.
Esa familiaridad le permitió rápidamente hacerse un lugar dentro de la intimidad de la Selección. Yeboah es uno más en el grupo. Uno de sus mejores amigos es el otro ‘gringo’ del grupo: Jeremy Sarmiento. Él comparte con Yeboah una historia singular: nacido en Madrid, de padres ecuatorianos, pero formado en Inglaterra.
Ecuador volverá a jugar por eliminatorias en la ventana de octubre. Primero chocará contra la Paraguay de Gustavo Alfaro y luego tendrá que vérselas con la Uruguay de Marcelo Bielsa, en uno de los duelos más complicados de sortear en el combo eliminatorio.

