José Cifuentes vuelve a la Selección de Ecuador y quiere seguir triunfando

Cosas de la vida. El domingo 5 de septiembre del 2021, Hernán Galíndez y José Cifuentes estuvieron en el once de Ecuador ante Chile. Ambos se conocen bien, desde los tiempos de Universidad Católica. En el 2015, ‘Cifu’ era un juvenil de proyección y Galíndez ya era uno de los capitanes y líderes.  Hay nexos que los conectan. Esta es la historia.

 

Cerca del complejo de La Armenia, en donde se entrena Universidad Católica, está el colegio John Osteen. En el centro educativo querían armar una selección para los intercolegiales. Pero, además, uno de sus dueños, Cristian Reinoso tenía entre manos un proyecto deportivo y social llamado Fútbol-Estudio. El objetivo era impulsar a los futbolistas jóvenes  para que no dejen a un lado las aulas. Reinoso presentó el plan en Católica. Llegaron inicialmente cinco jugadores juveniles. Uno de ellos, un flaquito silencioso, al que todos llamaban ‘Cifu’.

 

 

Reinoso seguía puliendo su idea: habló con varios futbolistas profesionales de la ‘Chatoleí’ para que apadrinaran a sus compañeros jóvenes. La idea era que los apoyaran para comprar útiles y acompañar su proceso educativo. Solo dos respondieron que sí: Galíndez y el capitán Facundo Martínez.  El arquero apadrinó a Kevin Burbano, hoy en Atlético Santo Domingo y ‘Facu’ al ‘Cifu’, hoy jugador de Los Ángeles FC, hombre próspero y jugador de proyección de la Selección mayor.

Cifuentes veía a Martínez y a Galíndez como referentes, como padrinos de su proceso estudiantil. Ahora comparte con el golero en la Tri, en donde se ha ganado un espacio, a pulso. “Desde esa época tenía mucha proyección, pero lo más rescatable: era un chico que escuchaba, educado, siempre con deseos de aprender. Nunca se olvidó de sus objetivos”, recuerda ‘Facu’ Martínez con ÁREA CHICA.

2019 fue un año de éxitos para ‘Cifu’: ganó el Sudamericano Sub 20 con la Tri de Jorge Célico, fue tercero con el equipo en el Mundial de Polonia y además se graduó de bachiller en el John Osteen. Fue el 26 de julio con un 8,18 de promedio.  Durante todo ese tiempo en el colegio, el futbolista y Cristian Reinoso se volvieron cercanos, amigos. Ahora,  Reinoso lo asesora en temas de su carrera deportiva y lo representa. El año pasado, el medio campista fue transferido a Los Ángeles FC, apenas unos días antes de que sobreviniera la pandemia.

 

Cifuentes forjó carácter en aquellos primeros meses alejado de sus seres queridos.  El chico del barrio Tripa de Pollo de Esmeraldas vive solo en Los Ángeles, contrató un profesor de inglés y ha mejorado el diálogo con sus compañeros y con el entrenador Bob Bradley, extécnico de la Selección gringa. Ya no hay que usar traductor para la charla técnica. ‘Cifu’ a veces se anima a contestar en un tímido inglés, a veces en español. Cada vez se suelta más.

Ahora, se lo ve más fuerte, más aspectudo. Su mentor Reinoso le cuenta a ÁREA CHICA que el peso del medio campista no sufrió mucha alteración: “pasó de 75 a 77 kilogramos. Pero ahora hay una preparación más a fondo: él va desde las 08:30 al complejo deportivo de LAFC y permanece ahí hasta las 14:30. Desayuna y almuerza ahí, se entrena, hace trabajo con los fisioterapeutas. Vive la vida de un profesional completo”.

En Los Ángeles FC jugó 21 partidos, marcó cinco goles y contribuyó con tres asistencias para gol. Ahí convive con Diego ‘Chiqui’ Palacios. Su amistad es buena, pero sus casa están bien distanciadas, una de la otra, “como de Quito al Valle”, añade Reinoso. Entre los aficionados del cuadro gringo, en donde juega el mexicano Carlos Vela, Cifuentes se ha ganado un nombre y un respeto. Por ello, con su entorno decidieron hacer una app del futbolista, con información, fotos suyas e incluso una marca personal de ropa.

 

Cifu jugó 31 minutos ante Paraguay y 59 ante Chile, en el citado partido en el que coincidió con su excompañero Galíndez. Aquel flaquito que entró a estudiar en el John Osteen es ahora un jugador que tiene hasta su propia marca de ropa. En el camino al éxito hubo sacrificio. A él le sigue doliendo cuando pierde. Se aísla y mastica solo la bronca. Quiere seguir triunfando en el fútbol. Ahora, acaba de ser convocado para la doble fecha ante Brasil y Perú. El volante quiere estar en el Mundial.