Juan Luis Anangonó se ganó un particular apodo en su segundo paso por Liga Deportiva Universitaria. Los hinchas lo bautizaron como ‘Anangodios’ y, en otras ocasiones, como ‘Anangosí’. El motivo es fácil de entender: el artillero ecuatoriano se ganó el corazón de los albos por sus actuaciones y entrega en la cancha.
El delantero fue protagonista del título nacional en 2018. Ese año marcó 16 goles en 35 partidos jugados. Lo particular fue que desde el 2017 era el suplente de Hernán Barcos, pero Anangonó ingresaba y, en pocos minutos, lograba anotar. En total anotó 29 tantos hasta que en julio de 2019 se marcó al fútbol chino.
Un viajero
Anangonó ha sido un trotamundos: en Ecuador ha jugado en tres equipos (Barcelona, El Nacional y LDU Quito), pero además ha defendido las camisetas de Argentinos Juniors (Argentina), Chicago Fire (Estados Unidos), Leones Negros (México), Beijing BSU (China), River Plate (Paraguay), Blooming (Bolivia) y Comunicaciones (Guatemala).
El artillero tricolor le dio este el primer título de su historia en 38 años al Comunicaciones de Guatemala, tras marcar un triplete ante el Motagua de Honduras y derrotarlo por 4-2 (6-3 en el global) en la final de la Liga Concacaf. La victoria le permitió al club guatemalteco ganar su primera final en el plano internacional desde 1983, cuando se acreditó el torneo interclubes de la Unión Centroamericana de Fútbol (Uncaf).
Las anotaciones de Anangonó llegaron al minuto 37, de cabeza, y al 45, al rematar un tiro de esquina después de una serie de rebotes en el área del Motagua, decretando un empate momentáneo por 2-2. El hondureño Junior Lacayo, que ingreso en el segundo tiempo, marco el 3-2 para Comunicaciones al minuto 54 y Anangono coronó su triplete al 66 con su tercer gol personal.
El tricolor además se convirtió en el goleador del certamen con 6 conquistas y fue elegido el mejor jugador del torneo. Sin duda que de los 115 goles que ha anotado a lo largo de su carrera, los últimos tres que marcó en la final de la Liga Concacaf han sido los más determinantes: acabó con la sequía de 43 años de no ganar un trofeo internacional.

