A Gustavo Alfaro, director técnico de la selección ecuatoriana, le costó encontrar un once ‘ideal’ a lo largo del proceso eliminatorio. No es ninguna novedad. Para todos los países es complicado disponer de la regularidad de sus jugadores en tres años de duración del torneo premundialista. No siempre todos los futbolistas atraviesan sus mejores momentos, otros se lesionan o, incluso, otros renuncian a sus combinados nacionales.
Pese a estas complicaciones, el DT argentino encontró en Ecuador una columna vertebral que llama la atención. En el manual futbolero, la espina dorsal de un equipo pasa por un golero fijo, encargado de impartir seguridad y guiar a su zaga; por un defensa central consistente, sólido y que, prácticamente, sea inamovible. En la zona medular, un centrocampista de mil batallas que no lo sacas, aunque se quede sin piernas. Y nunca puede faltar un delantero centro o un atacante de extrema confianza con el entrenador.
En el caso de Ecuador, todo ha sido distinto. Las constantes rotaciones de los jugadores, partiendo desde el golero, hasta los atacantes, hicieron que Alfaro cuente con sus hombres de confianza en otras posiciones. ¿Lo curioso? Lo poco convencional que son estas ubicaciones dentro de la cancha para convertirse en referentes de un equipo.
La ‘columna’ del ‘profe’ Alfaro
Su mejor carta ha sido Pervis Estupiñán. El lateral izquierdo del Villarreal de España es el futbolista que más minutos ha disputado en el torneo clasificatorio. En sus 15 compromisos, el exjugador de Liga Deportiva Universitaria suma 1334 minutos. El zurdo de 24 años se convirtió en una pieza inamovible en el plantel del entrenador.
En el otro costado, Alfaro también encontró un activo fijo. Se trata de Ángelo Preciado, lateral derecho de la Tricolor que suma 11 partidos y 701 minutos. Pese a la irregularidad del exfutbolista de Independiente del Valle, el DT se decantó por Preciado y continuará como el titular por la banda diestra. Eso sí, su permanencia fija corre riesgo por el buen momento que atraviesa Byron Castillo.
En el medio campo, Alfaro nunca tuvo dudas: sus dos mediocampistas centrales fueron inamovibles a lo largo de todo el campeonato. Carlos Gruezo, enfocado en la recuperación y en la salida desde atrás, y Moisés Caicedo, encargado de generar opciones de peligro y de los pases progresivos, fueron los jugadores que más encuentros sumaron. El futbolista del F.C. Augsburgo de la Bundesliga de Alemania lleva 14 partidos y 1235 minutos, mientras que ‘Moi’ suma 1222 minutos.
¿Y en delantera? También tenemos un referente. La lógica indicaría que el hombre referencia de ataque sea Enner Valencia, máximo goleador histórico de la Selección. Sin embargo, el jugador que se convirtió en líder del ataque se llama Michael Estrada. El delantero de 25 años suma 15 partidos, 930 minutos y es el máximo artillero de la Tricolor en este proceso con seis goles.

