La Tri, una tarea pendiente para Jhojan Julio

A inicios del 2019, una lesión de ligamentos le privó a Jhojan Julio de ser parte de la historia selección Sub 20 campeona del Sudamericano de Chile. El quiteño había hecho todo el proceso. Jugó los amistosos, era uno de los habituales convocados por el DT Jorge Célico y una de sus principales figuras. De hecho llegaba con las justas para el torneo. Pero se quedó sin chances. La Tri se veía lejana para él. Lo más cerca que estuvo en ese momento era en convocatorias para microciclos y de vez en cuando en amistosos. De hecho sólo ha jugado en tres ocasiones con la casaca de la Selección y apenas ha sumado 43 minutos.

Julio hizo méritos para llegar, pero el fantasma de las lesiones siempre se hizo presente. A inicios del 2020 nuevamente quedó fuera de la Selección por una molestia física. Esta vez se perdió el torneo Sub 23 preolímpico que se disputó en Colombia. Tras ese disgusto, el mediocampista de Liga de Quito no bajó los brazos. Aceleró su proceso de recuperación, con la incertidumbre si iba a estar en el radar de Jordi Cruyff, quien había sido escogido como el DT y salvador de la Selección.

Julio cumplió. Se recuperó de una fractura osteocondral, pero Cruyff nunca llegó a sentarse en el banquillo. El 2020 se planteaba más complejo de lo que esperaba. La pandemia obligó a una para de meses, pero ese tiempo fue bien aprovechado. A la par, la Federación Ecuatoriana de Fútbol elegía un nuevo timonel tras el fiasco con el neerlandés.

La llegada del DT Gustavo Alfaro lo motivó. Era conocido para el técnico, lo enfrentó en Libertadores con Boca Juniors, pero además se ajustaba a su proyecto futbolístico. El argentino buscaba jóvenes, sangre fresca para encaminar el proyecto que ya lo había empezado Célico a finales del 2019 con la absoluta. Julio jugó amistosos. Incluso se lesionó en uno de ellos de su pómulo.

Por eso fue citado por Alfaro. Incluso jugó 7 minutos en el triunfo ante Bolivia. Pero fue muy poco para mostrarse. Ha sido un intermitente en las convocatorias. Pero se ha logrado mantener en el radar del técnico.

Ahora busca su chance de mostrarse. Ha madurado. Lleva la histórica camiseta 10 de Liga de Quito y sus funciones en cancha son más pulidas. Aprendió a encarar sin miedo y en lo que va de la temporada 2021 ha estado libre de molestias físicas.