¿Qué pasó con la Tri femenina? La Vinotinto le puso un ubicatex en dos partidos

Ocho goles encajados en dos partidos. La selección ecuatoriana femenina continuó con su jornada de partidos amistosos y, en esta ocasión, el ‘cuco’ que se cruzó al frente fue Venezuela. La Tricolor llegó a esta doble fecha tras derrotar y empatar frente a Perú en septiembre.

Sin embargo, la vinotinto le dio un baldazo de agua fría a la realidad del fútbol femenino nacional. Ambos compromisos se jugaron en el estadio Banco Guayaquil, escenario deportivo que pertenece a Independiente del Valle. El primer cotejo se postergó debido a la tormenta eléctrica del pasado sábado.

En el primer cotejo, la selección venezolana se paseó por el afectado gramado del estadio sangolquileño. La gran figura fue la talentosa Deyna Castellanos, quien se despachó con dos goles. Oriana Altuve y Gabriela García fueron las autoras de los otros tantos, mientras que Ligia Moreira adelantó de forma transitoria a Ecuador.

El segundo compromiso fue un ‘copy-paste’ del primero. Castellanos volvió a despacharse con un doblete. Joemar Guarecuco y Oriana Altuve sellaron la goleada de las visitantes. Moreira volvió a marcar para la selección ecuatoriana. Estos dos partidos sirvieron como preparación para la Copa América que se jugará el siguiente año.

El torneo internacional se llevará a cabo del 8 al 30 de julio de 2022 en Colombia. El certamen otorgará tres cupos directos y dos repechajes para la Copa Mundial Femenina de Fútbol de 2023, y otros tres cupos para los Juegos Panamericanos de 2023, al cual Chile clasifica automáticamente por ser el anfitrión de los Juegos.

La selección venezolana demostró en dos simples compromisos que está varios peldaños arriba que la tricolor. El crecimiento del balompié vinotinto ha sido abismal. Su mejor participación en un Sudamericano Sub-20 ha sido en la edición de 2015 cuando alcanzó el subcampeonato, mientras que su mejor participación en una Copa Mundial ha sido el cuarto lugar en la fase de grupos en la edición de 2016. Además, obtuvo medalla de plata en los Juegos Bolivarianos en 2013 y bronce en 2017.

La selección sub 17 también ha tenido un notable crecimiento. Su mejor participación en un Sudamericano Sub-17 ha sido en las ediciones de 2013 y 2016 donde obtuvo el título, mientras que su mejor participación en una Copa Mundial ha sido el cuarto lugar en las ediciones de 2014 y 2016.

Más allá del empírico crecimiento del fútbol regional, puertas adentro también hay que revisar lo que sucede. Con bombos y platillos, en 2019 se anunció la creación de la Superliga Femenina. Sin embargo, el torneo local carece de nivel competitivo y de profesionalismo. Pocos equipos cuentan con un plantel completo, con los implementos necesarios y con jugadoras que que reciban un trato serio.

Desde la organización, se ha cometido varias fallas. Por ejemplo, la edición 2021 de la Superliga contó con un torneo demasiado corto. El certamen se disputó de abril a septiembre. Apenas cinco meses de competencia y el resto del año las jugadoras no cuentan con competencia formal.

Estas decisiones pasan factura en los encuentros internacionales. La Copa Libertadores femenina de este año fue una pesadilla para El Nacional, equipo que representó a Ecuador en el torneo internacional. En la retina todavía queda marcado la goleada 16-0 del Corinthians al equipo criollo, siendo la mayor diferencia de goles en un partido en toda la historia del certamen.

¿Qué queda? Organización y gestión. Si bien, la Superliga lleva recién tres ediciones, se deben cambiar varias normas y formatos de competición. El torneo debe ser más extenso y, desde la FEF (organismo encargado del torneo), se deben facilitar mecanismos de crecimiento de los clubes y no destinar todos los fondos de la Conmebol a las divisiones menores de la Ecuafútbol. Finalmente, los clubes son los que nutren a la Tricolor.

¿Un comienzo? Transmitir TODOS los partidos del torneo. Por TV o por Internet, pero no es comprensible que el torneo se transmita a partir de cuartos de final.