Las cinco razones para renovar el contrato de Gustavo Alfaro

La selección ecuatoriana tiene el 99% asegurado el pase a la próxima Copa del Mundo. Solo una catástrofe dejaría a la Tricolor en el repechaje para el Mundial de Catar 2022. Desde ya, la Federación Ecuatoriana de Fútbol tiene todas las intenciones de renovar el contrato del director técnico Gustavo Alfaro.

El entrenador argentino de 59 años, contratado en septiembre de 2020 para el comienzo del premundial sudamericano para Catar-2022, tiene un convenio vigente con la FEF hasta el final de esta eliminatoria. Si  la Selección clasifica a Catar-2022, el vínculo se extiende de manera automática. Será hasta la finalización de la Copa del Mundo (domingo 18 de diciembre).

Su campaña al frente de la Tri se resume en siete victorias, cuatro empates y cinco derrotas, que le dan 25 puntos, con 25 goles a favor y 15 en contra, para un gol diferencia de 10. Además, en amistosos oficiales se apuntó triunfos sobre Bolivia y México, y un empate frente a El Salvador. Aquí las 5 razones para renovar su contrato.

Se bajó del avión a trabajar y no paró nunca

Arrancó las eliminatorias en octubre de 2020, con apenas un mes de entrenamientos, rescató a varios jugadores en vigencia luego del fracaso en su intento por acceder al Mundial de Rusia 2018, y los mezcló con algunos jóvenes con los que inició el proceso. Fecha a fecha consolida el proceso con jugadores jóvenes que, con pocos partidos en el profesionalismo o suplentes en sus clubes, están en la Tricolor.

Más que un entrenador, una guía para sus dirigidos

Ecuador captó el espíritu docente de Alfaro. No compró las críticas en el arranque de su trabajo. Comprendió que, para que una selección de más futuro que presente no tropezara, era mejor un guía que les marcara el camino y les alertara sobre los obstáculos en lugar de uno que, por ejemplo, incrementara la noción de aventura.

Ecuador no se quedó con el currículum, ni con los hashtags en contra, ni con las nostalgias de quienes añoran a Alfaro.  Hizo un scouting integral, tal como el argentino lo hace con sus planteles y con los rivales. “Yo los puedo ayudar a ellos, y ellos me pueden ayudar a mí”, dijo a horas de su primer entrenamiento.

Metódico como un científico

Alfaro es un técnico obsesivo hasta la médula. Es como un tríptico espartano: ordenado, disciplinado y responsable. Estudioso al detalle, sabía con lo que se iba a encontrar y elaboró un plan de trabajo. No importó la edad, no importaba la cantidad de partidos en Primera. El diagrama era claro: primero la gran lista, después el plantel, después el equipo.

En el proceso trabajaron 7 ayudantes. Sí: 7 personas se encargaron de analizar a todos los futbolistas ecuatorianos por el mundo, gran acierto. No se recluyó en apellidos ni en inamovibles. Se hizo un trabajo integral dentro y fuera de la cancha.

Revertir malos momentos

En junio de 2021, la selección ecuatoriana tuvo un bajón en resultados y rendimiento. Las críticas a su estilo de juego no se hicieron esperar. Las derrotas antes Brasil (visitante) y Perú (local) abrieron varios signos de interrogación al naciente proceso.

Pero supo revertir ese panorama sosteniendo su idea y reforzando la confianza un una plantilla de jóvenes talentos. A tal punto que en el histórico triunfo del 16 de noviembre, por 0-2 sobre Chile, la base del equipo fue con jugadores menores de 23 años.

‘Explotó’ las minas de oro

Ecuador clasificará al Mundial con un equipo que promedió 25 años a lo largo de las eliminatorias, siendo el más bajo de todos los países. Alfaro pulió a varios de los jugadores que fueron figuras en el proceso de Jorge Célico, generación que alcanzó el título Sudamericano Sub 20 en 2019.

Moisés Caicedo (20 años), Gonzalo Plata (21), Piero Hincapié (19) y Félix Torres (24), son parte de la base de esta selección que tiene todo a la mano para clasificar a su cuarto mundial absoluto de fútbol. De seguro, esta mismo base de futbolistas querrá clasificar a un quinto mundial, de la mano de Alfaro.