Los cinco pecados capitales de Barcelona SC en la semifinal de vuelta frente a Flamengo

Flamengo, con otro doblete de Bruno Henrique, demostró su clase y jerarquía para vencer a Barcelona (0-2) en el estadio Monumental y con amplio global de 4-0 avanzó a la final de la Copa Libertadores, terminando así con el sueño de los amarillos.

Bruno Henrique adelantó a los brasileños al recibir un pase a la espalda de la defensa y eludir al portero Javier Burrai a los 17 minutos. El propio delantero dio la estocada final a los 50 minutos al llegar por la izquierda y definir en el área para completar una magnífica acción de varios toques desde el propio campo.

¿Y la definición?

Los ‘Toreros’, tal como en el partido de ida, no aprovecharon las claras ocasiones generadas en el primer tiempo principalmente. El portero Diego Alves volvió a ser determinante con sus atajadas. En el compromiso de ida, el equipo ecuatoriano ejecutó 13 remates en total, de los cuales cinco fueron a portería.

La tónica se repitió en el cotejo de vuelta. El conjunto torero remató en 17 ocasiones en el estadio Monumental. Seis de esos disparos fueron a la portería de Alves. BSC fue un equipo que generó peligro, pero le faltó la contundencia que sí tuvo si rival al momento de definir.

Doble delantero, ¿cómo así?

Sorprendió Bustos. Y no solo por dejar en el banquillo de entrada a Damián Díaz, principal figura del mediocampo de Barcelona y uno de los capitanes del plantel a sus 35 años, renovado además hasta 2023 la semana anterior. Con el objetivo de remontar el 2-0 sufrido en el Maracaná en el encuentro de ida, el entrenador de los amarillos alineó desde el pitazo inicial a Mastriani y Garcés, goleadores según su carta de presentación, pero que solamente habían arrancado juntos en un partido esta temporada.

Resultó infructuosa la apuesta del doble 9 de Fabián Bustos, director técnico de Barcelona Sporting Club, la noche de este miércoles, en la semifinal de vuelta de la Copa Libertadores, frente al brasileño Flamengo. Ningún gol –cuando el equipo canario necesitaba al menos un par en su ilusión de avanzar a la final– y apenas dos tibios tiros al arco fue el saldo que dejó el contar de inicio, y durante una hora, en el estadio Monumental con los centrodelanteros Gonzalo Mastriani, uruguayo, y Carlos Garcés en cancha, estrategia inusual en el elenco torero.

No se juega así con demoledores

Bustos lo venía anunciando. Desde hace dos semanas, el entrenador argentino hizo hincapié en los errores defensivos del plantel. “No estábamos firmes, por lo general somos firmes; son cosas que tenemos que trabajar”, señaló el DT. El estratega Bustos reconoció que su equipo está recibiendo goles muy fácil, puesto que, su defensa no está fortalecida como en otras ocasiones.

En el cotejo de vuelta, BSC jugó al límite con los artilleros cariocas. Bustos dio la orden de ‘arriesgar’ y jugar mano a mano. Sin embargo, la velocidad y la riqueza técnica de los brasileños no tuvo tuvieron problema para liquidar la llave en apenas 17 minutos. Bruno Henrique siempre estuvo bien ubicado, el jugador supo sortear la marca de Byron Castillo y Adonis Preciado. Bruno Henrique, por momentos, cambiaba de posición con Gabriel Barbosa y se encontraba con el arco contrario de frente, donde supo sacar ventaja.

Abuso del juego aéreo

Ante la desesperación de no poder abrir el marcador e intentar igualar el partido de vuelta, el equipo amarillo se dedicó a levantar centros al área rival. Solo en el compromiso jugado en Guayaquil, Barcelona SC sacó 27 centros desde las bandas, con apenas 7 que llegaron a destino (26%). A diferencia de los cinco centros que levantó la visita.

Además, BSC solo tuvo 9 balones aéreos ganados en todo el cotejo, a diferencia de los 11 de su rival. Claramente, la altura y el buen juego aéreo de la zaga brasileño impidió que los centros sean un arma letal para los locales. Rodrigo Caio (1.83 metros) y Gustavo Henrique (1.95 metros) despejaron todos los balones de los extremos toreros.

Nunca hubo reemplazo de Nixon Molina

El mediocampista de Barcelona, Nixon Molina, salió expulsado en el primer tiempo contra Flamengo (2-0) en el estadio Maracaná, en partido de ida en las semifinales de la Copa Libertadores. Molina recibió la tarjeta roja producto de dos amonestaciones, la primera a los 23 minutos y la segunda a los 45+2 tras derribar a Bruno Henrique frenando un rápido ataque de los locales.

El volante ecuatoriano se perdió el encuentro de revancha en el estadio Monumental. Bustos no pudo encontrar a su reemplazante y Bruno Piñatares no se sintió cómodo con Michael Carcelén en el medio campo. Sergio López ingresó al segundo tiempo, pero no marcó diferencia, aunque sí logró una buena asociación con Damián Díaz.