Así como hubo fichajes que destacaron a lo largo de la temporada 2020 en el fútbol ecuatoriano, también hubo grandes decepciones de algunas contrataciones de los equipos de la Serie A de la LigaPro. Jugadores que llegaron con grandes expectativas a distintos clubes pasaron por desapercibidos. A continuación, los cinco peores fichajes del campeonato loca.
Hólger Matamoros, una chicharra que no cantó en el 2020
El mediocampista orense inició su carrera en el Deportivo Cuenca y fue campeón con Barcelona en el 2012, bajo la dirección de Luis Zubeldía y Gustavo Costas. Luego fue subcampeón del campeonato ecuatoriano 2015 con Liga de Quito y en 2017 volvió a coronarse campeón con Emelec. Con este cartel llegó Matamoros a El Nacional. Sin embargo, los años no pasan en vano y el rendimiento del ’10’ no fue el esperado. Disputó 19 partidos, aportó con tres goles y dos asistencias. No marcó diferencia, no apareció en los partidos importantes y en varias ocasiones fue suplente. Los puros criollos terminaron últimos en el torneo 2020.

Lassane Bangoura, un invento de Ismael Rescalvo
Lassane Bangoura fue anunciado con bombos y platillos en el Club Sport Emelec. Se trataba del gran refuerzo para la segunda etapa del campeonato ecuatoriano. El guineano jugó la mayor parte de su carrera en España. Su último club fue el CD Lugo de la Segunda División del país ibérico. El atacante de 28 años apenas disputó 9 partidos con los azules en donde no marcó ni aportó con asistencias. De los nueve compromisos, ocho fue suplente y no marcó diferencia en su equipo.

Pablo Alvarado, el zaguero que no encontró lugar en Independiente del Valle
El defensa central argentino llegó a reforzar la zaga de Independiente del Valle, uno de los puntos débiles que tuvo el equipo de Miguel Ángel Ramírez. Sin embargo, Alvarado siempre estuvo a la sombra de Richard Schunke y Luis Segovia, quienes nunca le dieron espacio al jugador foráneo. El defensa disputó 12 compromisos y aportó con una asistencia en la LigaPro. Incluso, Ramírez prefirió utilizar en la zaga al joven William Pacho como defensa en lugar de Alvarado.

Jefferson Orejuela, llegó para estar sentado en la banca de suplentes
El experimentado mediocampista llegó como refuerzo estelar a Barcelona Sporting Club desde el Querétaro de México. El volante central nunca se acopló al sistema de Fabián Bustos y no tuvo cabida en el equipo titular, pues Nixon Molina nunca soltó su puesto. Orejuela jugó 16 compromisos con la camiseta de los toreros, pero apenas en tres ocasiones arrancó como titular. De a poco, el volante, quien alguna vez fue figura en sus equipos, empezó con su decadencia antes de hora.

Johan Padilla, se fue de El Nacional para sentarse en Manta
El golero ecuatoriano tuvo problemas con la dirigencia de El Nacional y decidió salir del club por problemas económicos. El guardameta fue anunciado como nuevo fichaje del Delfín de Manta, tras la salida de Alain Baroja. Sin embargo, al mismo tiempo también fue presentado Máximo Banguera, quien terminaría siendo el titular del ‘Cetáceo’. Padilla apenas disputó dos compromisos con el cuadro manabita y el resto de compromisos vio a su compañeros desde la banca de suplentes.


