Los duros de los pases en Ecuador son los defensas

Un tercio de la primera etapa de la LigaPro ya se ha disputado. 329 futbolistas han jugado, por lo menos, un minuto en cualquiera de los 16 equipos que componen la Serie A. Del total de futbolistas, se ha determinado que los zagueros centrales son los jugadores más precisos al momento de entregar el esférico a un compañero.

El jugador con más determinante en sus pases es el zaguero de Independiente del Valle, William Pacho. El defensor de 19 años tiene un promedio de efectividad en sus entregas del 89% en un total de 405 pases. En segundo lugar se encuentra el lateral izquierdo de Técnico Universitario, Cristopher Tutalchá. El defensor de 26 años tiene un promedio de 87% de efectividad.

El podio lo completa Marcos Cangá, lateral derecho de Orense Sporting Club. El experimentado zaguero tiene un promedio de 86,5% de efectividad en los pases. El cuarto lugar pertenece a Pedro Pablo Perlaza, jugador de Liga Deportiva Universitaria. ‘PPP’ tiene un rendimiento del 86,4%. El quinto lugar corresponde a Williams Riveros, defensor central de Barcelona SC, con un promedio de 86,04%.

Pero, ¿por qué los zagueros tienen mayor precisión que el resto de jugadores?

Cuando el defensa que tiene la posesión de balón sufre la presión de un contrario, a menudo cerca de su portería, normalmente se elige despejar el balón lo más lejos posible (y sin mucha precisión) para evitar la situación de peligro. Si la presión es muy fuerte y con evidente riesgo de perder el balón, lo mejor es despejar fuera de banda o a córner.

Pero, un equipo compuesto de buenos pasadores y jugadores móviles con buena habilidad de posicionamiento puede evitar el despeje si su habilidad le permite hacer pases cortos y retener la posesión hasta que salgan de la situación difícil. Esta retención de balón puede considerarse una forma de defender a largo plazo, ya que el equipo contrario no puede atacar cuando no tiene el balón.

El equipo que aplica esta táctica puede simplemente pasarse el balón de unos a otros como en el estilo futbolístico de posesión pero con poca o ninguna intención de construir un ataque, disminuyendo así el riesgo de un robo de balón. El principal beneficio de esta táctica es que el equipo tiene un control completo sobre sus oponentes. Especialmente, si el equipo contrario juega a la presión, mantener la posesión en defensa les provocará un mayor cansancio. Sin embargo, es necesario tener una alta precisión en el pase para evitar perder el balón en una situación peligrosa.

En el caso de Independiente del Valle, por ejemplo, es un equipo con un estilo de juego muy definido y reconocible, basado en el juego de posición, entendiendo este como la generación y ocupación de los espacios, con una clara orientación ofensiva de progresar en el juego. Renato Paiva, su entrenador, busca que su equipo no sea previsible, para lo cual propone distintas estructuras en función de las diferentes fases del juego.

Independiente del Valle busca superar a los rivales a través del control del balón, mecanismo que utiliza para controlar el juego. La idea es conseguir ventajas numéricas y posicionales desde las primeras secuencias de pases, que empiezan desde el portero donde a través de su capacidad de jugar con los pies permite activar las siguientes líneas de pase cercanas con los centrales.