Definitivamente, a Poleth Isamar Mendes le gusta la acción, sueña con ser policía y de niña, en lugar de cargar muñecas, prefería los juegos que implicaran ejercicio físico, como el chivito y el venado. Correr, saltar, lanzar… lo que durante su infancia fueron juegos, hoy son una gran oportunidad de triunfo.
También le agradaba el fútbol, apuntándose siempre como arquera. Le gusta salir con sus primas y, como no, salir a bailar. Cierto día, cuando estaba en Tumbatú (Carchi), la comunidad donde reside, el profesor de atletismo Pablo Delgado llegó para buscar chicos que quisieran entrenar. Ella se apuntó y, desde ahí, durante 6 años, se superó, especializándose en lanzamientos.

De orígenes humildes, de familias que han subsistido de la agricultura, la deportista ha sido orientada por los exatletas Germán Chalá y David Bernardo, quienes también son oriundos de esta cálida zona del norte ecuatoriano.
Su primera experiencia paralímpica fue en Brasil, hace cinco años. Mendes se ubicó en el quinto puesto de la competición de lanzamiento de bala femenino T20 en los Juegos Paralímpicos de Río 2016. La marca de la deportista ecuatoriana fue de 12,02 metros, frente a los 12,11 que logró su rival griega Valasia Kyrgiovanaki. La atleta ganó el tercer diploma paralímpico de Ecuador, además que fue la única mujer en la delegación de cinco compatriotas.
También en su historial deportivo consta que ganó la medalla de oro en el Campeonato Abierto Paraatletismo en Cali, Colombia, en el 2020. Ahora, su nuevo reto es desquitarse del quinto lugar conseguido en Brasil y bañarse en oro en el país asiático. Méndes entrará en acción este domingo 29 de agosto, a las 05:00 (de Ecuador).
Sus ojos se iluminan cuando dice que quiere conseguir una medalla de oro, subirse al podio y cantar el himno de Ecuador en los Juegos Paralímpicos. La deportista, quien cuenta con una discapacidad intelectual, acogerá los consejos de sus amigos y familiares, quienes le dijeron que esté concentrada, tranquila y decidida.

