Si existe un deporte que históricamente ha destacado por ser impredecible es el fútbol. Sin embargo, se ha demostrado desde diferentes metodologías que, incluso analizando los resultados finales, este deporte se ha vuelto más cada vez más predecible. El acelerado avance de la ciencia de datos ha abierto un enfoque que tiene que ver con el desarrollo de modelos que pueden predecir a partir de la información estadística disponible de los rendimientos de los equipos y de los futbolistas.
“Un uso posible es realizar modelos que permitan a los directivos de los clubes comprender y formular estrategias para ganar partidos. estos modelos se basan en numerosos factores involucrados en el juego, como resultados de partidos históricos, indicadores de rendimiento de los jugadores y toda la información disponible sobre los rivales”, dice Fredi Vivas, experto en el mundo de datos.
El análisis de partidos en el fútbol suele usar un resumen estadístico de eventos basado en imágenes de video, para estudiar el partido y preparar a los equipos para la competencia. Usando aprendizaje automático se pueden detectar patrones significativos basados en datos posicionales para mejorar el conocimiento y el rendimiento táctico.

Uno de los puntos claves para entender los modelos predictivos en el fútbol es que no se desarrollan exclusivamente para predecir resultados, por el contrario ponen el foco en la predicción del rendimiento. Entonces, ¿el fútbol se puede predecir? Las posibilidades de realizar predicciones en el fútbol ya son una realidad. Sin embargo, todavía existen personas que impiden su expansión a mayor escala, básicamente porque un sector de la industria del fútbol no termina de estar convencido de las posibilidades de este tipo de desarrollo.
La previsibilidad está más conectado a analizar a un jugador o a un equipo más allá de una buena o de una mala racha. Por ejemplo, hace algunos años si un delantero no marcaba en tres partidos seguidos, era reemplazado. Hoy, se valora y se mide mucho más el aporte de ese mismo delantero en otras facetas del juego; su intensidad en el trabajo defensivo, su ocupación de espacios.
¿Tecnología para evitar el fraude y el amaño de partidos?
Hasta la fecha, hay más de 30 casos en ocho países en los que se utilizan análisis de fútbol, junto con patrones de apuestas e inteligencia sospechosos, para llevar detectar casos de amaño de compromisos. En uno de los casos, un equipo sospechoso de arreglar el partido no tuvo toques en el área rival, lo que sugiere una falta de intención y desencadenó una alerta.

Aunque en la cancha nada parecía estar mal con las acciones de los jugadores, los investigadores usaron datos de seguimiento para mostrar que la configuración y los movimientos del equipo defensor eran completamente diferentes. “El análisis del rendimiento es una nueva herramienta importante en la lucha contra el amaño de partidos y es algo que estamos empezando a utilizar”, indica Jakub Cavoj, miembro de la Federación Eslovaca de Fútbol.
Jake Marsh, jefe de integridad de Stats Perform, dijo que había comenzado a utilizar el análisis avanzado de Opta (software utilizado en al LigaPro) para respaldar las investigaciones de arreglo de partidos porque los patrones de apuestas sospechosos no siempre eran suficientes para generar una condena.
“Eso nos llevó a proporcionar informes detallados sobre jugadores y equipos bajo sospecha, utilizando medidas como expectativa de gol, posesión de balón, toques en el área contraria, promedios de intercepciones y también pases por acción defensiva, que pueden mostrar la falta de intención de ataque, para ayudar a construir una imagen completa de un partido”, explica.
La expectativa de gol es la probabilidad de que un remate sea gol, de acuerdo a las características en sí de la ocasión de tiro. Por ejemplo, si yo disparo al arco desde el área chica, puedo tener una expectativa de gol más alta que si le pego de mitad de cancha. A mayor expectativa de gol, un equipo debería meter más goles.
“Si un equipo tiene un montón de remates desde buenas posiciones pero no logra anotar, podría ser una señal de que algo anda mal. También observamos al equipo que está bajo sospecha y otros partidos que han jugado en la misma competencia, para ver si podemos encontrar anomalías en su estilo de juego, tácticas e intensidad, junto con la realización de un análisis de video en profundidad de la jugadores y equipos “, añade.

